FAUSTINO DÍEZ GAVIÑO, poeta de Portugalete
Faustino Gonzalo Díez Gaviño nació en Portugalete en octubre del año 1852. Era hijo de Luis Díez Sopeña y de doña Rosario Gaviño Calvo.
Estudió ingeniería en Barcelona, pero su pasión fue la escritura y, especialmente, la poesía.
En Internet he encontrado una página titulada “Contra los titanes de la rutina”, escrita por Guillermo Lusa Monforte, en la que recoge lo que el llama “un curioso testimonio relativo a la formación del ingeniero”, titulado “Viaje alrededor de un empleo. Historia de un ingeniero industrial (apuntes jocoso-serios)”, que está escrito por Faustino Díez, del que incluye el siguiente extracto: “A fuerza de trabajo y de paciencia fui logrando meter en la cabeza aquellas raices cúbicas de polinomios, aquellas ecuaciones trascendentes, aquellas integrales y diferenciales, aquel péndulo cónico, aquel plano tangente a un cuerno de vaca, y esos millares de toremas y fórmulas cuya digestión es tan pesada y costosa. Y entré en la Escuela.”
Sirva esta reseña a modo de presentación.
Debo reconocer que no oí hablar de Faustino Díez hasta hace unos pocos años, con ocasión de la lectura de un poema suyo dedicado a su Portugalete natal. No he tenido mucho tiempo para profundizar en su legado pero creo que bastarán un par de retazos para comprender que nos hallamos ante una figura estimable, que merecería la atención de un estudio en profundidad.
En 1880 fundó en Bilbao el periódico Laurac Bat, de ideología carlista, que tuvo muy corta vida. Por razones que desconozco se trasladó a Cuba, donde fundó, en 1886, la revista Laurac Bat de la Habana, de la que fue director, que era secuela del Laurac Bat de Montevideo, primer periódico vasco en tierras indo-hispanoamericanas, que había sido creado en 1877.
Cabecera del periódico Laurac-Bat, de la Habana, dirigido por F. Díez Gaviño, agosto del año 1886.
No puedo dejar de incluir aquí un poema suyo, publicado en el Noticiero Bilbaino, el año 1902 con motivo del aniversario de su fallecimiento, en el que cantaba sus añoranzas a la villa jarrillera:
A PORTUGALETE
Portugalete, Portugalete,
Portugalete donde nací,
pueblo querido donde mi infancia
libre de penas corrió felíz;
Portugalete, mi amada cuna,
hoy ya no puedo con mi sufrir
que es tan amargo como las ondas
del mar que besa tus pies ahí.
¡Si la fortuna me sonriera
nunca la he visto yo sonreir
con cuanto gozo volviera a verte,
cuán afanoso volviera a ti!
Frente a tu barra contemplaría
el remolino de olas rugir,
viendo la lucha del mar y el nauta
de tu alto muelle tras el petril.
O en la arenosa playa del Salto,
donde muchacho me divertí,
las margaritas recogería
del más variado bello matiz,
las irisadas conchas del nácar,
los caracoles de formas mil.
Portugalete, Portugalete,
como a mi novia te quiero a ti,
con tus defectos que son muy pocos,
con tus bellezas que son sin fin.
Que mi cariño las exagera
los desalmados suelen decir.
Los desalmados que no han nacido
por su desgracia donde nací.
Tus empinadas calles me gustan
mas que las calles que hay en París.
Y son las aguas de tu Canija
las más sabrosas que yo bebí,
y son las moras de tus jarales,
manjar selecto de serafín.
Y al bullicioso champán prefiero
de tus viñedos el chacolí,
que pide a voces besugo frito
o la anguilita tierna y sutil.
Portugalete, Portugalete
ya no me es dado ni ver ni oir
de tu Carlota la Resinera
la extensa y fresca voz varonil.
Los cien donaires de Pedro Tato,
del grave Uzquiano la gran nariz,
las robusteces de la Camuesa
y las sandeces del buen Pirín...
¡Todos murieron y a ti te faltan,
porque eran ellos parte de ti!
En tu ancha plaza bailar ansío,
al son alegre del tamboril,
gorros y aurrescus; músicas dulces
que más ¡mil veces! pláceme a mí
que las tonadas que canta el Tíber
y que los fríos sones del Rhin.
En el camino que va a Santurce
yo quiero verme como me vi,
que en cien pedreas me tuvo enfrente
la santurciana turba infantil.
Yo quiero (el día de la Patrona)
ver a la gente correr y huir
ante un novillo comprado a Orozco
con el peculio del gremio edil.
De tu grandiosa Santa María
a la alta torre quiero subir
y tocar quiero con sus campanas
el ¡tente nube! Del mes de Abril.
Yo quiero... ¡basta! Cuando el destino,
Portugalete, me lleve a ti,
veré ¡Dios mío! Que los indianos
son extranjeros en su país;
pero, así y todo, quieran los cielos
que a morir vaya donde nací.
Existe un libro, supongo que imposible de conseguir hoy día, que recoge los versos de Faustino Díez Gaviño, titulado, precisamente "VERSOS". En internet se halla su reseña de digitalización (no tiene vista previa ni parcial), indicando que estaba publicado en el año 1899. Sí figura, sin embargo, el índice de la obra que, con indicación de páginas, es el siguiente:
|
madre
|
3 |
|
Portugalete, DIEZ GAVIÑO, volver á tí
|
|
|
A Iparraguirre
|
17 |
|
Moraza, Euskaria, DIEZ GAVIÑO
|
|
|
Navidad
|
24 |
|
vasco, primer Navidad, FRONTÓN
|
|
|
La Campana
|
36 |
|
arrobada, Cristo, campana
|
|
|
Los Pescadores
|
43 |
|
AVARO, INDIANO, crie usted hijos
|
|
|
A Casal
|
52 |
|
CASAL, inspiración, Cuánto
|
|
El Invierno
|
54 |
|
pecheros, sapos, invierno
|
|
|
A Rosalía Castro
|
60 |
|
contrabando, quedar aquí, serás
|
|
|
A una tiple
|
66 |
|
mundo, Átomos, Vapores
|
|
|
En la Inauguración del Teatro Terry
|
73 |
|
CUBA, fruto, ostenta
|
|
|
Rafael Pucheu
|
79 |
|
mundo, porfía juntara, Vive la avecilla
|
|
|
El Compás
|
85 |
|
violín, vals, COMPÁS
|
|
|
A Angelita Blanch
|
93 |
|
soy admirador, Quiéres tener, ANGELITA
|
|
|
Arriba
|
95 |
|
tu constancia, Cuánto tardaba, Tu carta
|
|
|
Callaré
|
103 |
|
Pedidme, debo Por fuerza, cincelada
|
|
|
No puedo
|
109 |
|
tu augusta, OJERAS, Besarlas
|
|
|
Siempre vencido
|
115 |
|
mulata, Cuba, Venus
|
|
|
En la ausencia
|
121 |
|
BILBAO, Sociedad Laurac-bat, DETENEDLA
|
Faustino Díez Gaviño falleció el año 1895.

