Lunes, 04 de febrero de 2008

Argentina
ha sido desde siempre uno de los lugares de destino preferidos por los emigrantes vascos. El número de los que salieron hacia aquella tierra desde Somorrostro -y desde Enkarterri en general- ha sobrepasado con mucho a los cualquier otro lugar de Euskalherria. Un simple vistazo al libro “De la ría del Nervión al Río de la Plata” de Nora L. Siegrist de Gentile y de Óscar Álvarez Gila nos arroja datos apabullantes acerca de la colonia encartada en aquellas latitudes.
Lo normal era que desde Somorrostro emigrásemos hacia allá y que en aquella tierra nos recibiesen con los brazos abiertos. A propósito de lo cual, tal vez sea conveniente recordar que ahora, que de alguna forma se ha invertido el proceso, tenemos algo más que la obligación moral de devolverles su afecto, procurando que ellos, y todos los indo-hispanoamericanos que han venido a trabajar honradamente, se sientan aquí igual que en su casa.

Una muestra del cariño que siempre se ha profesado a Argentina en Somorrostro se dio el año 1902, cuando nos visitó la fragata escuela de aquella nacionalidad, que llevaba el nombre de “Sarmiento” en honor al fallecido presidente, que llegaba bajo el mando del coronel Dufour.
La fragata ancló frente al Abra de Portugalete y durante unos días todos los pueblos de nuestra costa se volcaron en el recibimiento a los marinos argentinos, a los que se invitó a conocer nuestra tierra y su actividad minera.
El itinerario se inicó en Lutxana, barrio de Barakaldo, donde la banda de música de este municipio les saludó con el himno argentino y con el Gernikako-Arbola. Subieron al tren “Somorrostro”, que se había engalanado para la ocasión con los colores nacionales argentinos y ramas de follaje y flores. El convoy les llevó al barrio de Concha, y allí visitaron detenidamente las minas y pudieron comprobar el trabajo que se realizaba en ellas. En su honor se dispararon 100 barrenos.
Más tarde se dirigieron al antiguo pueblo de Gallarta -el que se tragó la explotación de la mina Concha II-. En el ayuntamiento les recibió la banda de música repitiendo el himno. Las casas de Gallarta se engalanaron de los colores argentinos y aquí fueron los niños y niñas quienes les saludaron cantando el Gernikako-Arbola. El coronel Dufour, durante el almuerzo en el ayuntamiento, no pudo contener las lágrimas al emocionarse con el canto de los pequeños, y aseguró que siempre conservaría en su memoria el recuerdo de aquel grato momento. Los marinos repartieron golosinas entre la chavalería.
De Gallarta pasaron a Urtuella. En el límite entre ambos municipios les recibió el alcalde con los concejales y, ¡cómo no!, la banda interpretando el himno argentino. En el paso a nivel habían colocado un puente y una vela cangrejo, imitando la proa del “Sarmiento”. Allí, en la misma estación, tomaron el tren que les llevó a Portugalete, donde esperaba el gobernador civil, el presidente de la Diputación, diputados a Cortes, el alcalde Bayo, etc. Durante la comida en el hotel Portugalete recibieron un telegrama del presidente argentino Julio A. Roca, agradeciendo la bienvenida que se daba a sus compatriotas en todas partes.

La visita continuó mostrándoles las instalaciones de los Astilleros del Nervión, donde, una vez más, les recibió la banda de música de Barakaldo. De aquí marcharon a Bilbao a la fiesta que en su honor se celebró en la Diputación. A la noche, en el Arriaga, el orfeón bilbaino interpretó, entre otras canciones, la Vidalita, con arreglos del maestro Valle.

Al día siguiente el coronel organizó un almuerzo a bordo del “Sarmiento” al que acudió la colonia de ex-residentes en Argentina, desviviéndose los marinos por corresponder al trato que antes les habían dado. En el muelle de hierro de Portugalete las embarcaciones iban y venían surcando las aguas en derredor de la fragata para llevar a los invitados. La visita se alargó hasta el anochecer, cuando un trasbordador y varios botes devolvieron los invitados a Portugalete, dejando atrás el imponente espectáculo de la fragata iluminada en la noche.
Antes de dejarnos, los marinos visitaron Begoña entre nuevas muestras de cariño del pueblo bilbaino y de la diputación. Cantó para ellos el orfeón bilbaino y el famoso tenor Constantino





 

La fragata “Presidente Sarmiento” declarada monumento histórico nacional desde 1962.
(He tomado la foto “prestada” de Wikimedia, donde hay abundante información sobre este barco museo y puede verse en gran resolución).





Goio Bañales
Publicado por negrodehumo @ 1:17  | LUGARES
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