martes, 19 de febrero de 2008

FERRERÍA DEL POBAL (1)

El conjunto de El Pobal se halla situado en el límite de los municipios de Muskiz y Galdames, en un recodo del río Barbadún, en su margen izquierda, junto a la cuenca minera de Enkarterriak. Cuando El Pobal se hallaba en plena producción esta localización le permitió gozar de grandes ventajas, por ejemplo, de la facilidad para hacer acopio de mineral, de la cercanía a las vías de comunicación marítimas y terrestres, y de la proximidad a grandes masas de árboles con las que elaborar el carbón vegetal. A ello se añadía, en el aspecto humano, la posesión de una mano de obra especializada tras siglos de dedicación a la minería y a la industria ferrona. En el mismo entorno, aguas abajo, se situaban las ferrerías de Bilotxi y Santelices, y aguas arriba las de La Olla, Valdibián, Llantada y El Pendiz. También existían restos de ferrerías en El Arenao, Rionegro y Lazilla. Un ámbito más amplio, aunque todavía próximo, nos permite situar a El Pobal en la órbita de los Montes de Triano, uno de los máximos exponentes de la cultura del hierro en todo el mundo.

 

Tomé estas fotos de la ferrería hará unos 25 años, cuando estaba totalmente abandonada:

 


 

La ferrería fue edificada a mediados del siglo XVI por Juan de Salazar, descendiente del famoso banderizo y cronista Lope García de Salazar. La hizo construir en un lugar resguardado para sustituir a una ferrería anterior a la que desmantelaban una y otra vez las sucesivas crecidas e inundaciones del río Barbadún. También a Juan de Salazar se debe la construcción del puente que une ambas orillas del río y la presa.

De los Salazar pasó, por breve tiempo a los Avellaneda y de estos  la adquirió, en el año 1699, Simón de La Quadra, quien ordenó una serie de modificaciones que constituyen la mayor parte del edificio actual. De su fábrica original apenas conserva algunos restos: un paño del muro, que mira al río, en el que se abre un pequeño acceso de arco apuntado, parte de la cimentación del taller y el horno primitivo que se halla junto al martinete. La ferrería se vinculó por el nuevo propietario a su mayorazgo familiar cuyos descendientes ostentarían el marquesado de Villarías.

 

En el primer cuarto del siglo XIX la ferrería de El Pobal pasó a ser explotada por la familia Ybarra a través de una sociedad creada al efecto en el año 1827, con el nombre de Ybarra, Mier y Compañía. El año1942 fue adquirida por sus inquilinos y, finalmente, éstos, los Pérez Ibarrondo, después de mantenerla en servicio para la fabricación de aperos de labranza hasta el año 1952, la vendieron, en el año 1966, a la Diputación de Bizkaia. Se trata, por tanto, de la última ferrería bizkaina en activo. En junio del año 2004, después de nueve años de minuciosa restauración, se abrió al público como museo y con el propósito de difundir la actividad ferrona y minera de Bizkaia en general y, particularmente, de la zona de Enkarterriak en que se sitúa. 

El conjunto de El Pobal se reconoció en marzo de 2004 como Bien Cultural Calificado con categoría de Conjunto Monumental -aunque con anterioridad ya contaba con la protección otorgada por el decreto de 17 de julio de 1984-, poco después recibió una Mención de Honor otorgada por el Consejo de Europa.

 


 


 


 

goio bañales

 


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