Jueves, 17 de abril de 2008


En el Archivo Histórico Municipal de Portugalete se halla un documento de valor excepcional desde el punto de vista histórico. Refleja como muy pocos el estatus social de todas y cada una de las familias que habitaban en la villa en el primer cuarto del siglo XVII. Se trata de un donativo, por valor de 11.000 reales, que Portugalete quiso hacer a la corona. Una cantidad que se recaudó contribuyendo cada familia de forma proporcional a su riqueza. Todos participaron, pobres y privilegiados. El conjunto de la población de la villa en aquellos años -se data en 1630- ascendía a 178 vecinos, entendidos estos como cabezas de grupos familiares. Se contaban, incluso, las viudas, que no se libraron de poner la parte que les correspondía. La cantidad media se establecería en cerca de los 62 reales/contribuyente; sin embargo, el desfase en el reparto de la riqueza era tan enorme que en el documento encontramos terratenientes capaces de aportar 400 reales y pobres a los que se les ha rebajado su aportación a 12 reales. Es decir, una desproporción de más del 33:1.

En aquel tiempo la categoría social de una persona, su estatus, su capacidad de acceder a puestos de representación pública, etc. estaba en relación a su riqueza (poco más o menos como hoy día). Por tanto, al leer algunos artículos que estoy incluyendo en el blog acerca de algunos personajes de la sociedad portugaluja en los años de la Edad Moderna no deben perderse de vista documentos como este, pues nos informan como ningún otro del contexto social en el que aquellos vivían y de la posición que ocupaban en la pirámide social. Puede haber, claro está, alguna persona de las que apuntaré más abajo que por algún motivo tuviese menor contribución que la que su verdadero poder adquisitivo exigiría, pero esto resulta difícil de discernir. Por ejemplo, cabe pensar que se tuviese un cierto miramiento con las viudas, o que gente que tuviese el grueso de sus propiedades en los concejos y gozase de doble vecindad no cotizase en función de su nivel sino en la parte que le correspondiese por sus propiedades en la villa. En fin, cierta casuística que, con todo, no desvirtuaría mucho -supongo- el resultado final del análisis. Una sociedad con ricos muy ricos y algún pobre de solemnidad, en el que las grandes fortunas se fueron agrupando en ciertas familias y luego, mediante los vínculos y mayorazgos, en individuos concretos, pero con una característica que ya apunté en el libro de los "Mayorazgos de Portugalete", en la que me reafirmo, y es que no se trataba de una sociedad cerrada sino que, por el contrario, durante los siglos XVI y comienzos del XVII estuvo muy abierta al cambio y permitió que se creasen nuevas fortunas y el enlace de unas familias con otras. Otra cosa bien distinta es la lectura que ofrece en este aspecto la sociedad del resto del XVII y de siglos posteriores.

En dicho documento las cantidades recogidas se desglosaban así:

Con 400 reales pudieron contribuir únicamente tres personas: el alférez y preboste mayor, Pedro de Salazar, el general Martín de Vallecilla y Domingo Martínez de Guisasa.
Con 300 reales participaron Francisco de Vallecilla, hermano del general, y el capitán Pedro del Manzanal.
Con 264 reales: Martín Pérez de Coscojales, Cristóbal de Torreblanca, Domingo de Vallecilla (en algunos documentos se apunta con este nombre a Domingo Martín de Vallecilla, hijo del general, aunque posteriormente a esta fecha -año 1630- es más frecuente hallarlo simplemente como "Martín"), Aparicio de Hormaeche, Pedro de Bilbao Leguizamón, Juan del Casal Martiartu y Santiago del Río.
Con 200 reales los dos siguientes: Antonio de Larrea y su madre (entendidos como una sola unidad familiar), y Antonio de Bilbao.
Con 160 reales: Pedro de Gordón, el capitán Marcos de Llano, el capitán Juan de Peredo, Pedro de Avellaneda Salazar, Lope de Montaño Salazar, Pedro de Montaño, Pedro de la Pedriza, Juan de Pucheta, Ochoa de Otañes y Cristóbal de Torreblanca, el menor.
Con 132 reales tres personas: Juan de Sobrado, que era alcalde aquel año, Pedro del Casal Salazar y Fernando de Tavorga.
Con 100 reales: Pedro de San Martín, Gregorio de Coscojales, el almirante Juan de Echeburu, Pedro de Rasines, Martín de Mendívil, Gregorio de Aranguren, el capitán Martín Pérez de Zabala, Pedro de la Torre, Juan Ochoa de las Muñecas, Domingo Sánchez de la Cueva, Teresa Sánchez de Capetillo, viuda, Juan de Goicoechea y Santiago del Meillo (este último parece tener anotada la cantidad de 110 reales).
Hasta aquí podría considerarse el grupo de los más privilegiados, en el que podíamos incluir, tal vez, a algunos que pagaban unas cantidades que se salían de las comunes, como Miguel de Vera Salazar, con 80 reales, Toribio Calderón, 60 reales, Joan de Badillo, 70 reales, Francisco de Boo, 80 reales, y Juan de Castaños, que pagó 90 reales.
Con 48 reales, ya por debajo de lo que un reparto indiscriminado hubiese exigido, contribuyeron: el licenciado Antonio de San Martín, Andrés de la Quintana, Isabel de Revilla, viuda, Lope de Sertucha Villela, María Sáenz de Musques, viuda, Mateo de Cuevas, María Sáez del Azebal e hijos, Mariana de Engola y Joan de Cauto.




Imagen de Portugalete en el primer cuarto del siglo XX.


El mayor grupo -en el que llama la atención el elevado número de mujeres que encabezan un conjunto familiar, normalmente viudas- estuvo compuesto por los que pagaron 36 reales. Se anotaron los siguientes: Sebastián de Chavarri, Teresa Pérez de la Sierra, María Lucas de Ruibañes, Andrés de Baracaldo, Sebastián de la Llosa, el menor, Sancho de Echavarri, Juan de Zaldivar, María de Barzenilla, Juan de Otañes, María Sáenz de Vallecilla, viuda, María de Ybarra y sus yernos, María Santos de Galíndez, viuda, Miguel de Ugarte, Domingo de Amezaga, Pedro de Elguero, Domingo de Avellaneda, María de Sojo, viuda, María Hernández de Martiartu, viuda, Isabel de Martiartu, viuda, Juan de Laudio, Santiago de Urtetegui, Ana González, María Urtíz de Zavalla, Joana de Garita, Antonia de Villabaso, viuda, Juan de Flor, su yerno (de la anterior), María de Revilla, Juan de Zavala, Simón de Garay, María de Pedrosa, Aparicio de Pucheta, Martín del Casal, Martín de Butrón, Joan de Llano, Antonia de Elguero, viuda, Sebastián de la Llosa, Pedro de la Ternueva, Domingo de Gamecho, María Sáenz de Zuazo, viuda, Antonio de Larragoiti, María de Origuen, viuda, Francisco de Montaño, Asensio de Uribe, Martín de Demosti, Pedro de Arteaga, Catalina de Barasueta, Marcos de Boo, María Pérez de Landaverde, viuda, Vicente de Tellaeche, Ramos de Pucheta, Mariana de Rasines, Santiago de Demosti, Sancha Ortíz de Santurce, viuda, Pedro de Guerra, Ana de Gordon, viuda, Lucía de Revilla, viuda, Francisca de Pucheta, Bartolomé de Avellaneda, Juan de Llano, Magdalena de Elguero, Juan de Llano, Pedro de Villar, Juan de Uruxula, Ochoa Pérez de Basori, Francisco de Zavalla, Marcos de Echavarri, Simón de Capetillo, Juan Moreno, Tomás de Elguero, Fernando de Chavarria y su suegra, Matías de Goiri, Francisco de Vallecilla, Juan de Ubiarnes, Marta de la Baluga, viuda, Diego de Laya, preceptor, Martín Pérez de Arana e Iñigo de Sesto (se citan ambos juntos), Ana de Ugarte, viuda, Mariana de Loizaga, viuda, Sebastián de Lecanda, María Sáenz de Nalda, María de Larraondo, viuda, Juan de Musaurieta, Juan de Zuazo, Antonia de Rasines, viuda, Juan Ramos del Pedregal (como) yerno de Pedro de Villar, Ramos de Sarabia, viuda, Gregorio de Nozedal, yerno de "la Morena", Martín de Lereta, capitán, Inés de Gordon, viuda, Pedro de Aresmendi, María de Sorribas, Águeda de Romeroso, viuda, Pedro de Cotillo, Domingo de Bastereche, Nicolás Rodríguez, Pedro de Cotillo (difunto, se cobra de sus bienes), María Sáenz de Nozedal, viuda, y Juan García de Palacios.
Otro grupo contribuyó con 24 reales, lo componían: Rodrigo de Flor, Bartolomé de Aresmendi, Martín de Goyarzu, Juan de Las Casas, Pedro de Gana, Marcos de Sarantes, María Alonsa de Ybarra, Inés de Larrea Salazar, María Sáenz de Musques, hijas de Francisco de Vallecilla, Juan de Urcullu y su suegra, Catalina de Fontuso e hijos, Felipe de Ochandía.
En el último grupo, y con 16 reales aportados, figuraban, María de Montellano, María Juanes de Echavarri, viuda, Julián de Mazos, María de Urrutia dicha "Paredes", Sebastián de Nozedal, Juan de la Vega y, finalmente, con 12 reales una sola persona, María "la Balluso".

Otra de las lecturas que se me ocurre para cerrar este artículo es que la gran cantidad de viudas que aparecen reflejadas no es casual. Un pueblo abierto al mar como Portugalete, donde la mayor parte de los hombres desempeñaba sus labores en la marina de guerra o en la mercante, con el alto precio de vidas humanas que esto supuso en aquellos años de guerras constantes, no podían ofrecer otro resultado. Y lo más dramático es que estaban próximos a llegar años aún peores en ese sentido.




Goio Bañales

 


Publicado por negrodehumo @ 11:56  | PERSONAJES
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Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 21 de abril de 2008 | 15:16
Felicitarte por tu Blog y lo en el insertas.
Algo nuevo lejos de de los oficialismos de los que estamos acostumbrados en la margen izquierda y que solo sirven para llenar las infulas de los amigos de los concejales los cuales en asociaciones relumbronas publican con n?meros clausus.
Continua as? y muchas felicidades.
Publicado por Invitado
Domingo, 07 de agosto de 2011 | 5:44

Hola Goio !

Te escribo desde Michoacan, México para felicitarte y agradecerte por el gran trabajo que pones a disposición de todo el mundo.

Soy un visitante frecuente de tu blog y tengo unos meses tratando de formar mi árbol genealógico y sospecho estar ligado al capitán Juan Antonio Peredo  Santurze; verás, mi nombre es Carlos A. Peredo Vega y he llegado en mis investigaciones hasta José María Peredo que casó en 1788 con Ana María González de Hermosillo. Este José María y su descendencia habitaron en la región de los altos de Jalisco y precisamente en esa región vivió una María Antonia Peredo Manrique Malacara hija de Miguel de Peredo y Maria Luisa Manrique que casaron cerca de 1730 . El caso es que éste Miguel de Peredo es probadamente descendiente del gran capitán Juan de Peredo Santurce y además descendia también de otro Portugalujo : Lope de Sertucha Villela.

Un saludo afectuoso

Carlos A. Peredo vega

 

Publicado por negrodehumo
Domingo, 07 de agosto de 2011 | 14:03

Gracias Carlos, por el comentario y tus ánimos.

Goio

Publicado por Invitado
Viernes, 12 de agosto de 2011 | 3:53

Hola Goio !

Nuevamente por aquí; nada más para corregir un error mío: La mencionada Ma Antonia fue hija de Miguel de Peredo que casó ca 1748 con Luisa Malacara ya que en 1749 bautizaron a Juan Miguel, en 1760 a la dha María y en 1771 a Luis Antonio. De este último fue padrino el Conde de Jalpa Rafael Monterde Antillón. De los mencionados tengo las partidas de bautizo y con gusto pongo a tu disposición cualquier información relacionada que esté en mi mano.

Un gran saludo

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