El año 1671 el rey
Carlos II concedió al capitán portugalujo
Diego de Nocedal el cargo de gobernador del castillo de
Acapulco.
En consecuencia, dado que tenía la necesidad de partir a tomar posesión de él con la mayor brevedad posible y, ante la
posibilidad de que su estancia en
Indias se alargase durante muchos
años, decidió poner a la venta todas sus propiedades en
Somorrostro.
Con
Diego de Nocedal nos encontramos -una vez más- ante
un caso que se repite demasiado en nuestro intento de recuperar del olvido a
personajes interesantes de
Somorrostro. Se trata de una persona que fue conocida
y relevante en su tiempo, que aparece en la documentación de varios archivos y
del que, sin embargo, a causa de que pasó la mayor parte de su vida adulta lejos de
su tierra natal, no tenemos más que ciertos indicios sobre su ascendencia. De manera que tendremos que conformarnos, como nos ha ocurrido con el general
Andrés
de Cotillo -y como nos seguirá ocurriendo con otros-, a que algún día un
documento inesperado nos de la pista definitiva que nos permita situarlo en un contexto
familiar.
Mientras tanto, nos limitaremos a conocer la relación de sus méritos como
capitán de mar y guerra, que presentó el año sobredicho.
Con certificados de sus superiores hizo constar que, hasta el 31 junio de aquel año de 1671, había servido durante veinte años, nueve meses y cinco
días. Esta precisión venía a cuento porque, a continuación, añadía que en todo
aquel tiempo jamás había gozado de una sola licencia en la
Armada y en los ejércitos del
Mar Océano.
Como en el caso del capitán
Musuarieta, acerca del que escribí en ocasión reciente, nos hallamos ante un militar que tuvo la mala
fortuna de vivir en unos tiempos en los que las armas españolas no pasaban por
sus momentos más gloriosos, lo que le impidió tener un historial más vistoso,
pero ello no es óbice para reconocer los meritos que alcanzó en su profesión.
Sirvió en la armada ascendiendo en el escalafón militar en casi todos los puestos posibles
hasta llegar a alcanzar el grado de almirante: fue guardián, contramaestre,
maestre de jarcia, capitán de mar, gobernador de una compañía de mar y guerra,
contramaestre del galeón capitana real, capitán de galeón, capitán de
infantería y gobernador de gente de mar, capitán de mar y guerra y, finalmente,
almirante de la escuadra de la que era general el
caballero de Alcántara Juan
Roco de Castilla.
Participó en todos los viajes que en aquel tiempo hizo la
armada, alguno tan triste como el que se
realizó, actuando como maestre de jarcia del galeón "
Santiago" y gobernando a su
gente de mar, a
Canarias y
Tenerife para recuperar la artillería
de la flota a la que se había dado fuego en abril de 1657, en el ataque llevado a cabo por la
armada inglesa mandada por Robert Blake, y, posteriormente, desembarcándo el material recuperado en el puerto
Cádiz.
Posteriormente fue contramaestre de la capitana real de la
Armada del Océano, navío que él mismo se encargó de arbolar, aparejar y
carenar.
Pasó nuevamente a
Cádiz donde se le nombró capitán de
mar y gobernador de la compañía de mar y guerra de la fragata "
Nuestra
Señora de la Almudena", de la
Armada Real, con la que acudió en el año 1660,
junto con otros bajeles, a dar escolta a los
galeones de la Plata de la flota
del general
Pablo Fernández de Contreras, viaje en el que se perdieron
seis navíos.
Participó en la armada del duque de
Alburquenque
gobernando la fragata "
San Ignacio" en labores de reconocimiento en los
cabos de
San Vicente y
Santa María.
En la ocasión en que la armada que dirigió
Alburquerque perdió cuatro bajeles de la escuadra de
Gipuzkoa, dos de la
escuadra de don
Facundo (no sé a quién se refiere, tal vez a Facundo
Andrés Cabeza de Vaca) y uno de la
armada real de Flandes, Diego de Nocedall participó en labores de apoyo como capitán de la
fragata "
la Almudena", consiguiendo librar algunos navíos del mismo destino que sufrieron los anteriores.
Fue nombrado capitán del galeón "
San José" que, como
en casos anteriores, arboló, aparejó y carenó.
El capitán general
Raimundo de Alencastre, duque de
Abero,
le embarcó junto a él en la capitana de su armada. En este puesto apresó una
nave genovesa que salía de
Lisboa cargada de azúcar, tabaco y marfil y
pasó a gobernarla. Se hallaba al mando de dicha nave cuando tomaron contacto con
varios bajeles holandeses y, dirigiéndose al mayor de ellos, le requisó un
tesoro consistente en siete barras y ochos barretones de plata y 12.000 pesos
en doce talegos; acto seguido, poniéndole un cabo y 24 hombres, lo incorporó a
la armada.
Con la fragata "
Santa Ana" pasó a las costas de
Portugal,
donde ayudó a sacar las carabelas de debajo del puente de
La Balera.
El año 1666, en la expedición a las islas
Berlingas -o
Berlengas, junto a la costa de
Portugal- fue de los primeros que
ayudó a rendir el fuerte, ocasión en la que su fragata recibió dos balas de
cañón debajo de la línea de flotación, consiguiendo recuperarla gracias a sus
desvelos. Con ella fue al abra de
Lisboa donde hizo dos presas.
El fuerte de Belingas. La imagen está tomada de Wikimedia, y la he coloreado un poco para darle más vida.
Entró debajo del castillo de
Chagras manteniendo una
refriega de la que salió con algunos desperfectos.
Estando en el puerto de
Vigo con su fragata, junto a
la almiranta, del almirante general
Fernando Carrillo, y al galeón "
Jesús,
María", llegó la armada de
Francia con el
duque de Benforte, con la
intención de apresarlos o quemarlos, pero él, conocedor del puerto, advirtió al
almirante la posición desde la que se podían asegurar, evitando así caer en poder del enemigo.
Posteriormente se encargó de llevar 500 soldados a
Ostende,
en los estados de
Flandes, y a la vuelta se le ancargó que trajese a la condesa de
Monterrey.
En atención a sus servicios, y habiendo quedado vacante el
importante puesto de gobernador del castillo de
Acapulco, que hasta
entonces había estado bajo las órdenes de
Diego de Ledesma, se le dio el
cargo provisional de él, en junio de 1573. Posteriormente se le hizo entrega
del título definitivo en el mismo mes del año siguiente.
Precioso grabado de la bahía mexicana de Acapulco.
Como decía al principio los datos que tenemos acerca de
Diego de Nocedal no ayudan a resolver su ascendencia. Sabemos que
contrajo matrimonio en Portugalete el año 1644 con
María Ortiz de Ugarte, que fue heredero del presbítero Pedro de
Cotillo, y que el año 1670 quería vender las propiedades que este le había
dejado en Santurtzi. En aquel año se presentaba como vecino de Portugalete y de
Cádiz, lugar que, como se ha podido comprobar en la lectura que precede a estas
líneas, era uno de los que con más frecuencia debía visitar para desarrollar su labor.
También sabemos que una generación anterior a la de Diego de
Nocedal hubo algunos de su mismo apellido, vecinos de la villa de Portugalete,
que murieron sirviendo en la armada, como el capitán
Juan de Nocedal y su hermano
Gregorio
de Nocedal. Tal vez sus ascendientes.
Algún enlace relacionado con el fuerte de Acapulco, que fue el primero construido en el
Pacífico por los españoles, en el que se halla actualmente el Museo Histórico
de esta ciudad:
http://www.acapulco.com/es/tours/fuerte/
http://www.fuertedesandiego.inah.gob.mx/acerca_de.htm
Goio Bañales.