Domingo, 24 de agosto de 2008





"Dicen que se jacta de constitucional, que tiene a los españoles por sus enemigos, por patria su buque, por conciudadanos su tripulación y que no reconoce más amigos que los ingleses y los americanos."

                                                                                          Semblanza del capitán José del Cotarro.[1]

 

 Esta breve semblanza del capitán José del Cotarro, aunque parece tomada de un libro de aventuras, corresponde a una cita de Juan Miguel Dihigo[1] y se corresponde completamente con la realidad.

José del Cotarro pertenecía a una saga de marinos que había dedicado al corso buena parte de su tiempo desde mediados del XVII. Aunque no podemos determinar a cúal de las ramas corresponde lo más posible es que se trate del que nació en Bilbao en 1781, de padre somorrostrano[2].

Durante unos años fue piloto de la Carrera de Indias y con posterioridad se dedicó al tráfico de esclavos; concretamente en el año 1819 se le localiza documentalmente cuando llevó un cargamento de negros a Puerto Rico, en su goleta “Fama Habanera”, fabricada en Nueva York, que traía procedente de la costa de África, consignados a José Xavier de Aranzamendiz. No se trata de la única reseña sobre este mezquino “negocio”[3].

En a finales de 1823 José del Cotarro se hallaba en el puerto de La Habana al mando del bergantín “Roma Libre” y, habiendo obtenido patente de corso, salió en 2 diciembre en curso del mismo. Pasados seis meses en esta actividad le llegó la noticia de la abolición de la constitución española. En un primer momento pensó acogerse a alguna de las repúblicas libres de América y rebelarse contra la tiranía de Fernando VII, pero, mejor pensado, decidió seguir con su crucero aunque ayudando a cuantos se oponían y eran perseguidos por el monarca. De esta manera se mantuvo en crucero por las costas de África, Habana y Canarias, hasta terminar el año en que caducaba su patente corsaria. Fue perseguido por los franceses y hubo de reprimir y castigar dos sublevaciones de la tripulación hasta que, en 2 de noviembre de 1824, regresó a Cuba, donde le comunicaron que sus numerosas presas[4] les habían sido requisadas y que él, su tripulación y su buque estaban acusados de piratería. En esta situación, decidió rearmar su goleta y ofrecer sus servicios a la República de Colombia: el 5 de enero de 1825 llegó con bandera parlamentaria a la Guayra  y manifestó su propósito al gobernador[5]. Bolívar acababa de derrotar a los realistas en Ayacucho (29 de diciembre), pero la joven república se hallaba temerosa de que el tiempo pasado como corsario por Cotarro pudiese traerle complicaciones y prefirió, en lugar de integrarlo en su armada, mantenerlo en corso[6]. A pesar de todo se procesó a Cotarro, aunque se le absolvió de todos los cargos[7]. Y no le faltaban razones, una poderosa escuadra francesa surgió en el mismo puerto y su general acusó a los insurgentes de practicar la piratería contra Francia, ahora aliada de Fernando VII, pretendiendo que se le entregase a Cotarro para juzgarlo, pretensión a la que se opuso, dando lugar a un largo proceso en los tribunales[8].

El general José Antonio Páez (Fotografía tomada de Wikipedia).

Una vez resueltas todas las dificultades Cotarro volvió a tomar el mando del bergantín, al que nombró como “El Libertador” -o “El Libre”- y mantuvo su crucero al corso especialmente contra españoles absolutistas y franceses.

Maqueta de un bergantín, fotografiada en el Acuarium de Donosti.

La siguiente noticia acerca de José del Cotarro se remonta al mes de abril de 1828, cuando el superintendente de policía publicó un aviso anunciando la llegada a las costas españolas y al Algarve de una escuadra mandada por José del Cotarro, capitán del “Roma Libre”[9].

Grabado de un bergantín francés cañoneando posiciones carlistas, imagen tan sólo unos años posterior en el tiempo a los años en que José del Cotarro estuvo activo como corsario.

Los corsarios colombianos y mexicanos particularizaron las acciones a que sometían a la España absolutista en las aguas de Cádiz y Canarias, llegando a imponer un bloqueo casi total.

Cotarro efectuó algunas capturas, de las que conocemos el bergantín goleta “San Antonio y Ánimas”, capitán Manuel de Artaza, vecino de plencia, del que era armador Domingo de Orueta, del comercia de Málaga. Cotarro llevó el bergantín a Puerto Cabello[10]. La fragata Andrea, que capturó en 5 de mayo de 1827, en las cercanías de Cádiz, que fue remitida a Puerto Cabello como buena presa y su tripulación conducida a Gibraltar, y el buque "Nuestra Señora del Carmen", de Gran Canaria, que iba cargado de barrilla, palo y trigo, apresado por Cotarro a 60 leguas de Cádiz.



[1] DIHIGO, JUAN MIGUEL. “Elogio del doctor Enrique José Varona”. Cuba, 1935.

[2] Suponemos que se trata de José Pío del Cotarro Sarmina, hijo de Manuel del Cotarro y María Antonia de Sarmina, bautizado en la iglesia de Santiago de Bilbao en 12 de julio de 1781. Esta creencia se sustenta en que José del Cotarro solía llamarse por otro nombre “José de Sarmina”: “…José Sarmina, capitán del Romano (apellido que significa en cierto lenguage, Cotarro)”, cita en el opúsculo “Refutación a la contestación del señor Francisco de Paula Quintero sobre el impreso titulado Siguen los denuncios contra el bergantín Romano o Roma Libre”. Puerto Cabello. Año 1825. Pág. 10.

[3] El cargamento para Aranzamendiz se documenta en: NISTAL-MORET. “Esclavos, prófugos y cimarrones: Puerto Rico, 1770-1870”. Puerto Rico, 1984. Pág. 174. El número de esclavos llevados en uno solo de los viajes de Cotarro ascendía a 584: “Vaixell: Goleta Fama Habanera; capità: Cotarrò; nombre d`esclaus: 584”. (FRADERA, JOSEP M. “La participació catalana en el tràfic d`esclaus. 1789-1845”). En otra ocasión, según un asiento comercial del año 1818, el número era 728, y las ganancias que reportaron ascendían a 300.000 dólares: “The Fama Habanera, a large ship, carried 728 negroes; the cargo said to be worth 300.000 dollars, o 75.000 L.” (The evangelical Magacine and Missionary Crhonicle”. Vol.27. Año 1819.). Esta goleta debía ser, según se desprende de la siguiente cita, tristemente reconocida en su profesión: “America Meridionale: 19 giugno erano giunti all´Avana più di mille achiavi. La famosa nave Fama Habanera, fabbricata a Nuova-York, no aveva receto esta sola 728, e questo carico é stato giudicato del valore di 300 mila dollari.” (GAZETTA DI MILANO. Mercoledi, 2 Dicembre. 1818).

[4] En 24 de febrero de 1825 Cotarro capturó en las inmediaciones de cabo Verde a la fragata francesa “El Telégrafo”, que llevaba armamento destinado a Lima para el ejército libertador. Posteriormente tomó de una goleta francesa una “porción de africanos” (562), que vendió al Sur de la isla de Cuba en 50.000 pesos, con lo que reparó su buque. En la costa de África vendió varios cargamentos al rey de Onin. Finalmente, se citan “multitud de buques apresados”. (Opus Cit. “Refutación…”. Pág. 10)

[5] Carta dirigida al gobernador de La Guayra: “José del Cotarro, comandante del bergantín Español constitucional, el Roma Libre, antes el Romano, en unión de sus oficiales, al gobierno de Colombia en esta plaza hace presente.- Que habiendo salido el espresado buque del puerto de la Habana el 2 de Diciembre de 1823 en persecución de los enemigos de la nación Española, pues tal era en aquel tiempo, verificó su crucero por el largo espacio de seis meses, al cabo de los cuales, tuvo la infausta noticia de la total abolición de la constitución Española, y por consiguiente, haber vuelto a caer todos los desgraciados Españoles, bajo el férreo cetro de Fernando. Nuestra primera resolución, sabida la tal nueva, fue venirnos a acogernos a la sombra del pabellón de la República; pues habiendo jurado no doblegar jamás el cuello al yugo del déspota, nos creíamos cosmopolitas de libertad, y respetábamos por patria nuestra, cualesquier país donde se disfrutase. Si no pusimos al momento en práctica este proyecto, fue por que nos pareció de cobardes ceder al primer revés, y por que podíamos ser de utilidad mucha utilidad a nuestros amigos desgraciados. Firmes, pues, en nuestros principios, hemos continuado nuestro crucero, a pesar de infinitos riesgos todo el tiempo que nos permitía nuestra patente constitucional, que se estendía a un año, perseguidos por los amos de la mísera España (los franceses) que ya tenían noticia de nuestra existencia; con dos sublevaciones de nuestra tripulación, felizmente reprimidas, y oportunamente castigadas, llegamos el 2 de Noviembre del año pasado al Sur de la isla de Cuba, donde nuestros amigos nos dieron las más desagradables noticias imaginables: perdidas nuestras presas, reputado nuestro buque como pirata, y nosotros condenados como tales. ¿Y por qué todo esto? ¡Quién lo creyera! Por haber sido fieles a nuestros juramentos. Así, pues, afirmados más y más en nuestro primer propósito, que siempre conservabámos, de acojernos a ese país y ponernos bajo la salvaguarda de sus leyes liberales, pues aunque podíamos habernos retirado a los Estados Unidos a paasar una vida mole y sosegada, no faltándonos recursos para ello, todavía existen tiranos, hay puntos donde se pelea por la libertad, y defenderla en cualquier parte es nuestro deber; hemos habilitado nuestro buque de todo lo necesario, y arribado a este punto, en la inteligencia, que así como lo esperamos, conseguiremos honrarnos con vuestro pabellón, consideraremos este país como el nuestro, y su conservación y defensa será nuestro interés más caro. Dios guarde a U. muchos años. Bergantín Roma Libre a la vela, hoy 5 de Enero de 1825. José del Cotarro. Nicolás Urquijo. Gerónimo Villar. Alberto Savala. Jaime David. José Bolaños. José María Cotarro. Sr. Gobernador de la plaza de la Guayra.” (“El Constitucional Caraqueño”. Núm. 18. 18 de Enero de 1825).

[6] El Roma Libre, propiedad de Cotarro, era un bergantín de 248,5 toneladas, armado de 12 carronadas de 18 y dos cañones de a 12. Su tripulación estaba compuesta por seis oficiales, todos españoles salvo un norteamericano, y 85 tripulantes, cinco españoles, siete limeños, cinco portugueses, un austriaco, dos griegos y el resto “negros de África”. (Ibídem.) De los oficales Gerónimo Villar desempeñaba el cargo de contador; Alberto Sabala, el de primer piloto; Juan Calbet, natural de las islas Baleares era sobrino de Cotarro, liberal recién llegado de Filadelfia, donde había publicado, en octubre de 1824, un manifiesto a favor de la libertad para repartirlo en la isla de Cuba. Posteriormente fue capitán sustituto del Roma Libre durante el tiempo en que Cotarro era juzgado en Colombia.

[7] “Otro motivo de contestaciones hubo por la admisión en la Guayra del bergantín Roma Libre, que reclamó el gobernador de Martinica, juzgándolo pirata por las depredaciones cometidas sobre el comercio francés; pero habiendo precedido para aquel acto el exámen de los papeles que acreditaban el origen del buque y su legítimo despacho y autorización y advirtiéndose, que las reclamaciones se hacían de un modo vago, repugnaron las autoridades la entrega que se exigía, bien que no queriendo el gobierno supremo mancillar su reputación, dispuso más adelante que se procesara al capitán, para que contestara a ciertos cargos que lo presentaban como sospechoso y desvaneció, quedando destruidas las imputaciones sobre que se habían fundado dichos reclamos”. “Geografía General. Caracas”. Año 1837, Pág. 402.

Este caso fue tan conocido que se llegó a publicar la antes citada “Refutación a la contestación del señor Francisco de Paula Quintero sobre el impreso titulado Siguen los denuncios contra el bergantín Romano o Roma Libre”.

[8] El general José Antonio Páez, presidente de Venezuela, recogió aquel acontecimiento en sus memorias: "...se había presentado en La Guaira el capitán español don José del Cotarro, para entregar al gobierno colombiano el bergantín Roma Libre, disgustado al ver que en España había sido derrocado el sistema constitucional y repuesto el régimen absoluto". La referencia se completaba con un comentario que daba cuenta de cuáles eran los intereses de Cotarro con anterioridad a aquel suceso y de su actitud ante el nuevo rumbo que tomaban sus propósitos: "Trajo en su buque un cargamento de negros, a quienes dio inmediatamente libertad...".

[9] AFB ADMINISTRATIVO. Leg. 1601-129.

[10] AFB CORREGIMIENTO. Leg. 5-99.

 

 

Goio Bañales.




Publicado por negrodehumo @ 19:28  | MARINOS
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios