Martes, 07 de octubre de 2008


 

 

Algunos planes de estudios y reformas de enseñanza.

Como ya hemos visto, el estado de la enseñanza en Bizkaia en los años inmediatamente posteriores a la ocupación francesa presentaba un estado lamentable. El alumnado era escaso y frecuentemente maestras y maestros no llegaban a cobrar sus salarios. Una situación, lógicamente, extensiva a todo el Estado.

Con la intención de paliarlo se estableció por Real Orden de Fernando VII en 1825, un nuevo plan de educación para todas las Escuelas de Primera Educación.

Según el preámbulo, su propósito consistía en recuperarse de "las calamidades de los últimos treinta años" y de retomar aquella posición en que "la nación española pudo gloriarse de que acaso ninguna otra la aventajaba en establecimientos y funciones piadosas, ni tenía escuelas en mayor número ni más ricamente dotadas". Para llevar a cabo este plan, en el que religión y enseñanza se daban la mano, la Iglesia y Estado se unieron para clasificar las escuelas, "uniformándolas en las bases más esenciales e inalterables del método científico y de la crianza religiosa".

Se dejó en manos de la Inspección General de Instrucción Pública la misión de uniformar las escuelas y los libros de texto, y dar las titulaciones oportunas a maestras y maestros.

Un nuevo plan general, establecido durante la regencia de María Cristina, en el año 1836, fijó las bases por las que habría de regirse en adelante la Instrucción Pública. Ordenó que la lengua nacional -el castellano- fuese la única en explicaciones y libros de texto. Dividió la enseñanza en primaria, secundaria y tercera enseñanza. Subdividiendo a su vez la primaria y secundaria en elemental y superior. La tercera enseñanza comprendía las facultades de Derecho, Teología, Medicina, Cirugía, Farmacia y Veterinaria. Se incluían también las Escuelas Especiales de Ingeniería, Comercio, Bellas Artes y Artes y Oficios y, junto a ellas, las llamadas de "erudición", es decir, las de Arqueología, Numismática y Bibliografía.

Dejaba las retribuciones de maestras y maestros en manos de Ayuntamientos de los pueblos, los cuales debían proveerles, además, de casa o habitación.

 

Otra reforma, que incidió no tanto en los planes como en la organización académica, se estableció con el Plan de Instrucción Primaria de 1838.

Se redactó pensando en niños de 6 a 13 años, cuya admisión se celebraría en los meses de Enero, Abril, Julio y Octubre. Los grupos se establecían de 6 a 8 años (la llamada primera división), de 8 a 10 (segunda división) y de 10 en adelante (tercera división). Las clases se destinaban preferentemente al estudio de la doctrina cristiana, sintaxis de la gramática castellana, escritura, aritmética... Con respecto a las escuelas de niñas el plan se limitaba a recoger que "las disposiciones de este Reglamento serán comunes a las escuelas de niñas en cuanto les sean aplicables, sin perjudicar las labores propias de su sexo" (capítulo VIII, artículo 92).

En 1843, coincidiendo con la llegada al trono de Isabel II, se aprobó la nueva Ley de Instrucción Pública, completada con un Real Decreto (17-IX-1845), que contemplaba la centralización de la enseñanza y su control por parte del Estado, siguiendo las líneas expuestas por el ministro de gobernación Pedro José Pidal. A este decreto siguió la ley de 9-IX-1857, tal vez la más importante de cuantas se redactaron en este siglo. Fue conocida como Ley Moyano, en referencia al ministro de Fomento que la impulsó, Claudio Moyano Samaniego. Organizaba para los años siguientes toda la enseñanza, manteniendo los tres niveles de primera enseñanza, segunda enseñanza y superior.

La ley Moyano dejó en manos de la Iglesia censurar los estudios que no respondiesen a los criterios de pureza que aquella estableciese.

En Bizkaia esta reforma despertó algunas críticas porque no solucionaba problemas concretos, como la capacitación del profesorado, la enseñanza en los pueblos o la instrucción de personas adultas. El Irurac-Bat de 13-X-1859 refiriéndose al estado de la enseñanza en Bizkaia escribía: "...la segunda enseñanza es la instrucción que generalmente alcanzan en la sociedad actual las clases medias, la instrucción primaria es el único alimento literario de la masa común del pueblo...". Y continuaba enumerando los problemas más graves: "...las pequeñas aldeas del país cuyas escuelas están hoy regentadas por hombres de buenas costumbres, es cierto, pero de una incapacidad completa..." y abogaba porque en los pueblos se pusiese un "maestro" superior, para que no se descuidase "como se descuida generalmente, la enseñanza de gramática y de las nociones de geografía e historia, y dotándola de un maestro superior...".

Concreta aún más la crítica a la Ley Moyano: "Es un verdadero defecto en la actual ley de Instrucción pública el haber olvidado alguna de las escuelas profesionales, como la de adultos, que en nuestros tiempos a ningún miembro de la sociedad debe despojársele de cierta cultura literaria..." .

 

Nuevas leyes fueron recogiendo sucesivas modificaciones que, en lo sustancial, no variaron la enseñanza de la mujer. Un decreto importante, por lo que a la igualdad de sexos se refiere, fue el recogido en la ley de 6 de Julio de 1883, que constaba de un único artículo, modificando el 194 de la ley de Instrucción Pública de 1857. Acordaba que en lo sucesivo "las maestras tendrán la misma dotación que se señala a los maestros en la escala del artículo 191...".

 

El turno para la organización de los parvularios llegó en 1884, mediante un Real Decreto, de fecha 4 de Julio de ese año. Decía que a estas escuelas "podrán asistir niños de ambos sexos comprendidos en la edad de tres a siete años". En las que el alumnado excediese el número de 60, existiría una persona auxiliar en el cuidado y asistencia de la escuela, que sería nombrada por el encargado o encargada del centro.

Este Decreto, además, sustituía la Junta de Patronato existente en los parvularios por la Junta de Señoras.

 

La Segunda Enseñanza se reformó mediante el decreto de 30 de Mayo de 1899, que modificaba algunos aspectos de otro anterior, reorganizaba los estudios de segunda enseñanza. Estipulaba que para cursar la segunda enseñanza era obligatorio contar 10 años de edad y pasar un exámen de Instrucción Religiosa, Lengua Castellana y Aritmética. El nuevo plan de estudios establecía una duración de siete años.

Una nueva reforma de la segunda enseñanza se aprobó en 27 de Julio de 1900. Se estableció su duración en 6 años. La asignatura de religión era obligatoria en los 4 primeros años. Otras, como dibujo, no eran obligatorias hasta el tercer año, pero una vez empezadas debían seguirse sin interrupción. A la Educación Física se le aplicaba una duración de 4 años.

 

Todas las reformas mantuvieron como pilar fundamental la Ley Moyano de 1857. La gran transformación de aquella debió esperar hasta la dictadura de Primo de Rivera.

 

 

 

Goio Bañales


Publicado por negrodehumo @ 13:45  | MAESTRAS
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 14 de octubre de 2008 | 12:41
Hola!

Estoy haciendo un trabajo para la universidad sobre la historia de la educacion y sus maestros/as en Euskal Herria.

Necesito encontar informacion sobre nafarroa y bizkaia a partir de 1900, y no encuentro ningun libro en las blibliotecas ni ninguna referencia en internet.

Sabes donde podria encontarla?

Muchas gracias.

Eider ([email protected])
Publicado por negrodehumo
Martes, 14 de octubre de 2008 | 22:50
Sobre ense?anza en Bizkaia dispones de bastante documentaci?n en el Archivo Foral, secci?n Judicial, referente, por ejemplo, a la Junta de Inspecci?n de Escuelas. Por otro lado los art?culos sobre temas de ense?anza eran muy frecuentes en los peri?dicos de finales del XIX y comienzos del XX, en los que publicaban hasta los resultados de los ex?menes de las escuelas. Bastar?a con que consultes algunos peri?dicos de ese tiempo en la Biblioteca Foral, secci?n Bascongada, para que consigas reunir mucho material.
En el 2004 la Diputaci?n Foral, concretamente Cultura, me public? el libro "La mujer en Bizkaia", en el que recojo la creaci?n y primeros a?os de la escuela de maestras de Bilbao y el estado de la ense?a los a?os previos. Es imposible de conseguir uno porque se agotaron enseguida. Dej? un par de vol?menes en EMAKUNDE, en Gasteiz y tambi?n en la Biblioteca Foral.
Publicado por negrodehumo
Martes, 14 de octubre de 2008 | 23:00
Hay libros sobre ense?anza publicados en aquellos a?os, todo depende de qu? aspecto particular quieras trabajar.
Interesante es "Viaje por las escuelas de Espa?a", de Luis Bello. En la misma Biblioteca Foral tienes varios libros publicados por maestros-as de esos a?os.
A pesar de todo, el trabajo de recuperar la memoria de los maestros y maestras de aquella ?poca est? por hacer. Es penoso ver c?mo han quedado en el olvido. Desconozco la situaci?n que tuvo Nafarroa pero los maestros bizkainos y muy especialmente las maestras de Bizkaia fueron un referente ineludible a escala estatal. Las referencias a personas como Adelina M?ndez de la Torre, por la que -como habr?s leido en estas p?ginas- siento especial predilecci?n, son continuas en los escritos de las grandes revolucionarias y feministas de aquellos a?os.
Suerte con el trabajo, porque se puede hacer algo muy bonito.
goio