Lunes, 24 de noviembre de 2008

Un par de notas más para terminar de dar cuenta del desgraciado incidente que quedó marcado durante muchos años en el recuerdo de los barakaldarras. El tono empleado por el periodista al relatar las diligencias efectuadas por el Juzgado, los acontecimientos que se vivían... dan clara idea del ambiente que se vivió aquellos días en Barakaldo.


"LA CATÁSTROFE DE ZORROZA

El bote de Baracaldo, en combinación con el de Deusto, tripulados ambos por los cuatro boteros que anteayer comenzaron los trabajos para la busca de cadáveres, reanudaron ayer éstos, a las diez de la mañana.

A la dicha hora, próximamente, el activo señor Ozamiz, comenzó sus actuaciones en la ayudantía de Erandio, tomando declaración a los naúfragos Pedro Salinas y Paulino Azcona. A la una de la tarde, se retiró el juez para reanudar su trabajo por la tarde.

Los boteros continuaron rastreando los grampones hasta la una, para ir a comer, reanudando su trabajo a las dos menos cuarto.

Un cuarto de hora después, en el primer arrastre de grampones, observaron los boteros, entre los cargaderos 1 y 2 de la Compañía Orconera y junto al costado del vapor inglés "Opedale", que uno de los grampones había enganchado el cadáver de un hombre.

Inmediatamente aseguraron el cadáver y lo llevaron hasta el cargadero número 3, en cuya orilla lo depositaron.

Seguidamente se telefoneó al juez señor Ozamiz, quien se presentó en el lugar del fúnebre hallazgo, acompañado del cabo de mar señor Rivers, como secretario.

El juzgado ordenó el levantamiento del cadáver, procediendo a su reconocimiento.

Resultó ser el de Policarpo López Muñoz, de 28 años, natural de Béjar (Salamanca) y calderero en los Talleres de Zorroza.

El desdichado no presentaba herida alguna y tenía brazos y piernas amoratadas en actitud de nadar.

Vestía botas negras, pantalón y chaleco azules y americana de paño oscuro; alrededor del cuello llevaba con dos vueltas una bufanda, que, indudablemente, le ayudó a asfixiarse a juzgar por lo adherida que con la mojadura tenía dicha prenda.

Llevaba, además, un reloj de plata, parado en las cinco menos siete minutos, y pendiente de una cadena de doublé.

En los bolsillos se hallaron algunas monedas, papeles, etc.; de todo lo cual se incautó el juzgado.

Al poco rato se presentó en dicho lugar el padre de la víctima, el cual prorrumpió en fuertes sollozos, dando besos a su hijo y desarrollándose emocionante escena.

Hubo que retirarlo del cadáver a viva fuerza para poder verificar las diligencias.

Numeroso grupo de gente se estacionó allí y la guardia municipal de Baracaldo, a las órdenes de su digno jefe, don Narciso Ayo, formó un cordón, conteniendo al gentío.

También ayudaron la guardia civil y carabineros.

El padre de la víctima (Carlos López), es pastelero ambulante, tiene cinco hijos, y viven en el número 7 de la calle Réqueta de Baracaldo.

Nos dijo que su hijo Policarpo trabajó cinco años en Altos Hornos, hasta hace unos once meses, en que fue a trabajar a los Talleres de Zorroza, como calderero, en donde ganaba 14 reales diarios, cuyas quincenas entregaba íntegras a su familia.

La madre del desgraciado fenecido se llama Sandalia Muñoz y se halla enferma de la impresión recibida al saber la desgracia.

El cadáver fue encerrado en un ataud de madera pintada en negro, siendo conducido al depósito judicial del cementerio de Baracaldo.

El señor Ozamiz allegó al juzgado y alcaldía de Baracaldo, dando instrucciones para que se nombren los dos médicos forenses que deben verificar la autopsia a Policarpo López, y luego para las diligencias de enterramiento.

Los médicos encargados son los forenses de Baracaldo don Juan de Goiricelaya y don José Zunzunegui, los cuales verificarán hoy, a las dos de la tarde, la triste misión.

A continuación se dará sepultura al cadáver.

Los boteros continuaron su labor hasta las seis de la tarde, sin más resultados. Los reanudarán hoy por la mañana.

Casi todos los náufragos asistieron ayer a trabajar, a excepción del botero Pedro Bravo, que todavía se halla en cama.

En la secretaría del municipio baracaldés se trabaja con actividad, para la suscripción pública, y allí se nos comunicó que ayer se mandó un oficio a la Excelentísima Diputación provincial, solicitando su cooperación.

Hoy se repartirán los besalamanos impresos a todas las Sociedades de recreo e industriales de la localidad, y ya parece que estas organizan veladas y suscripciones para el mejor éxito de la recaudación.

El Casino republicano de Baracaldo ha encabezado la suscripción con 15 pesetas.

El digno alcalde de Baracaldo, don Tomás Begoña, se ha suscrito ya por 75 pesetas.

Cuando a última hora visitamos al juez señor Ozamiz en su Ayudantía de Erandio, nos dijo que llevaba su trabajo muy adelantado, aún cuando eran muchos los testigos que tenían que declarar.

Hasta las ocho de la noche, hora en que nos retiramos, habían declarado, por la tarde, desde las cuatro, los náufragos Elias Rubianes y Manuel Santín".


EL NOTICIERO BILBAINO

Viernes, 14 de Diciembre de 1906.



"LA CATÁSTROFE DE ZORROZA

A las ocho y media de la mañana de ayer reanudó el Juzgado de Marina sus actuaciones.

Próximamente, a la misma hora salieron los botes de Baracaldo y Deusto con sus grampones, dando varios arrastres sin lograr su objetivo.

Los boteros nos dijeron que creen que algunos de los cadáveres han debido ser arrastrados a otras jurisdicciones, si bien admiten la posibilidad de que se hallen enfangados en los travesaños que sostienen los cargaderos de la Orconera, o bajo la eslora de algún barco allí surto.

Visto el insistente temporal, los boteros recibieron la orden de cesar en sus trabajos a las diez de la mañana.

La ría lleva gran aguaducho y la confluencia con el Cadagua se hace peligrosa para atravesarla.

La guardia civil y los carabineros continúan con sus guardias permanentes en el lugar de la catástrofe.

Por la mañana, a las diez, el padre del desdichado Policarpo López, cuyo cadáver fue extraído anteayer, solicitó permiso para, en compañía de varios parientes, ver el cadáver de su hijo en el depósito judicial del camposanto de Baracaldo.

Conocida la autorización, Carlos López y varios primos suyos vecinos de Bilbao, fueron al depósito, reanudándose las escenas emocionantes.

Se nos dijo que Policarpo López se hallaba en las segundas proclamas para contraer matrimonio con una agraciada joven de Luchana.

A las dos de la tarde, cuando ya se había ausentado del depósito de cadáveres la familia del Policarpo, se personó el actuario del juzgado de Marina señor Rivera en dicho lugar, acompañado de los forenses, señores Goiricelaya y Zunzunegui, los cuales verificaron la autopsia del cadáver, ante el delegado judicial.

Hecha la certificación de la diligencia, el desdichado Policarpo López, recibió cristiana sepultura.

Por la tarde, en vista de que el temporal recrudeció y las corrientes del Nervión y Cadagua llevaban aún más fuerza que por la mañana, tampoco trabajaron los boteros.

Hoy continuarán su triste misión, si el temporal amaina.

Visitamos ayer en su despacho al activo secretario del Ayuntamiento de Baracaldo, don Maguencio Trigueros, y nos manifestó que se habían ya extendido y repartido 51 circulares a Sociedades de recreo y empresas industriales, incluso al Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis, solicitando su cooperación para engrosar la lista de suscripción.

La Compañía Orconera ha manifestado que tiene ya a disposición de la Junta de suscripción una importante cantidad, y asimismo el arquitecto municipal de Baracaldo ha ofrecido 25 pesetas.

Las Juntas de barrio hacen la colecta de casa en casa, y es de creer que con esto y la cooperación del Orfeón Baracaldés y Círculos, organizando veladas a favor de la Suscripción, ésta obtendrá un resultado satisfactorio, contando además con la ayuda de la prensa bilbaína."


EL NOTICIERO BILBAINO

Viernes, 14 de Diciembre de 1906.



Por la transcripción:

Goio Bañales.



 

 


Publicado por negrodehumo @ 9:30  | GACETILLAS
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