Martes, 06 de enero de 2009


Recuerdo algunos comentarios que se hacían en casa acerca de lo extendido que estaba el juego en la zona minera. El aitona era capataz de una de las minas -de los Gandarias, creo- y tenía, como gran parte de los hombres de aquel tiempo, afición a los naipes. Contaban, y supongo que será verdad, que había quien tenía perros entrenados para que, cuando viniese la guardia civil, aquellos se llevasen las navajas y las ocultasen.

Las muertes por causa del juego, robos o cualquier otro motivo eran constantes. En los diarios se agotaron los títulos y los redactores acabaron por encabezar las noticias con el poco estimulante "EL CRIMEN DE HOY".

Los recortes de periódicos sobre este particular, como este que sigue, o los referentes a las huelgas, a la situación sanitaria... son un perfecto y claro mosaico en el que se intuyen las durísimas condiciones de vida de nuestros antepasados.  


"SANGRIENTO SUCESO EN LA ARBOLEDA

La benemérita de La Arboleda participó anoche al gobernador lo siguiente:

Sobre las 11,30 de ayer se presentó en esta casa-cuartel el encargado de la mina Picuy, don Felipe Bello Mendizabal, de 29 años, manifestando que hacía pocos momentos había tenido conocimiento de que en la cantera número 1 de la misma mina se hallaba el cadáver de un hombre.

Sin pérdida de momento salí para dicho punto con fuerza a mis órdenes, para practicar las correspondientes diligencias y exclarecimiento (sic) del hecho.

De ellas he podido averiguar ser el interfecto Julián Peña López, de 37 años de edad, soltero, jornalero, natural de Zazuar (Burgos) y domiciliado en Galdames, el cual, en la noche del 8 del actual, por desavenencia en el juego de varios cuartillo de vino, tuvo un fuerte altercado en la cantina de la mina Picuy, saliendo desafiado con Vicente Pates García y Juan Antonio Fernández Rodríguez, de 32 y 40 años de edad, respectivamente, solteros, jornaleros, naturales de León, domiciliados, el primero en el barrio de la Ronda y el segundo en esta localidad (Bilbao), por los cuales se cree que a consecuencia de riña haya sido muerto el interfecto, por haber sido encontradas esparcidas alrededor del cadáver varias cartas del naipe con que jugaron los antedichos sujetos y la dueña del establecimiento, y según manifestaciones del patrón de la casa donde se hospedaban, el citado Peña, desde la tarde del expresado día no había vuelto a casa.

En vista de lo relatado, el que suscribe procedió a la detención de los referidos sujetos, la que se llevó a efecto en las canteras de la mina en que estaban trabajando, a las 15 horas del expresado día; los cuales, como presuntos autores del hecho, han sido puestos a disposición del juez de Ortuella.

Esta fuerza auxilió al Juzgado en el levantamiento del cadáver y condujo a los detenidos a la cárcel."


EL NOTICIERO BILBAINO

13 de mayo de 1910



Por la transcripción:

Goio Bañales.


Publicado por negrodehumo @ 0:55  | GACETILLAS
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