Jueves, 08 de enero de 2009


Enkarterriko
toponimaz ari ginela eta, aditu batek "Urioste" leku-izenaren esanahia TRASLAVILLA zela aipatu egin zuen. Ez dut zalantzan jarriko.  

Itzulpen hori ez da "Etimologías vascongadas del castellano" liburuan agertzen dena, edo ez hori zehatz-mehatz, behintzat. Aurrerago ikusiko dugu Carlos de la Plaza Salazarek,  liburu horren egilea zenak, ematen zion itzulpena.

EL NERVIÓN, Bilboko egunkarian, 1912. urteko artikulu luze batean aurkeztu zuen bere iritzia gure gaurko hitz pare horri buruz, bertan azalduz "OSTE" horrek zer esan nahi duen. Baten batek esango luke ez duela zalantzarik: "OSTEAN" -"detrás"- adierazten duela argi eta garbi. Baina azter ditzagun De la Plazak emandako arrazoiak horren alde ez izateko.

Artikulua garai hartan Foru Aldundiko diputatua zenari, Máximo Benigno de Olabarrietari hain zuzen,  bidalita zegoen:

 

"Querido amigo Benigno: Me preguntas muy amable la etimología de Belosticalle, y no hay inconveniente en decirte que Belosticalle es calle de Belosti, y que Belosti, para su análisis, debe descomponerse en bel-osti.

Empezando por osti nuestro exámen: ya en mis Etimologías Vascongadas del Castellano, lo traduzco yo por puerta; y más propiamente entrada. Al hablar de los uriostos en la página 177, caseríos de avecindados, uri-ostos, como quien dice a la entrada de la villa, no porque materialmente, al fundarse una villa, las casas de los avecindados se trasladasen a la misma, sino por el sentido moral de aplicarse a los uri-ostos la carta puebla de la villa, en la cual entraban sin entrar; es decir, en cuya vecindad quedaban incluidos desde el momento de fundarse la villa respectiva, no obstante seguir viviendo en tierra llana, en la anteiglesia en la cual radicaba el caserío, y de aquí el nombre de uri-osto que en mis Etimologías interpreto por el que está a la puerta, y mejor que puerta, entrada de la villa, como antes digo.

Y como al entrar en casa la puerta se queda detrás de uno, oste por derivación pasó a significar la espalda, lo que está detrás, y por mayor derivación, el enemigo, hostis, en latín hostil y hostilizar en castellano; pues el enemigo es malo, y los malos por la espalda hieren, que no de frente, porque son cobardes.

Claro está, que una vez abierta la puerta tanto sirve para entrar como para salir; pero etimológicamente puerta es paso, salida, y mejor que todo libertad, según digo en mis Etimologías al hablar del huerto; siendo osti la entrada, y de aquí os en latín la boca, el boquete que se abre en una tapia para entrar en sitio cercado.

Ostiario era Orden menor de la Iglesia, encargado de las puertas, no para impedir la salida de la gente, sino para guardar la entrada del templo.

Las plazas sitiadas cierran las puertas de sus murallas para que no entre el enemigo. Si no fuera por la necesidad de salir de la ciudad en tiempo de paz, las murallas no tendrían puerta. Cuando sitiada una plaza tiene que entrar en ella un mensajero, lo hace por sitio reservado, oculto y secreto, que recibe el nombre de p-osti-go.

Por último, y para no fatigar más tu atención, de osti entrada, y ona cosa buena, recibe nombre en vascuence la capital de Guipúzcoa, San Sebastián, Donostia, como corresponde a la situación del primitivo pueblo, situado a la izquierda, según entramos en su bahía, en su Concha, del vascuence ontza, oncha, la Concha, literalmente onda extendida por lo mucho que allí se extiende el agua y el gran remanso que forma en la Concha, a la cual da dos entradas la isla de Santa Clara; y siendo, como realmente es, peligrosa la entrada de la derecha, y fácil y buena la de la izquierda, natural fue que San Sebastián se poblara en la buena entrada, y recibiera en vascuence el nombre que le correspondía, llamándose On-osti-an, Donostian.

La n final, es el lugar en donde. De zulu, hoyo, Zulu-an, en la hondonada, como Donostian es en la entrada buena.

Hoy esa n se ha perdido para muchos que dicen Donostia nada más por San Sebastián; pero es porque la n corresponde a la clase de letras que, malos traductores del francés llaman en castellano letras que se caen cuando son finales, de las cuales, digo yo, -y salvando la modestia, creo que con más propiedad,- letras que se pierden. Perdida la n final de Donostian, que por representar el lugar en donde, hace significar a la voz en la buena entrada nos queda Donostia, San Sebastián en castellano.

La n aparece de nuevo en el lenguaje hoy corriente al decir en San Sebastián, siempre lugar en donde, Donostian.

Hay quien afirma, que no es posible traducir Donostia por el vascuence. Tú verás si se puede o no se puede.

 

Bel, que es el otro elemento componente de bel-osti, es la oveja y el ganado, según más pormenor digo en cierto librito que imprimiendo tengo en la Santa Casa de Misericordia, y que Dios mediante se publicará en breve, titulado Abalcisqueta, en el cual podrás ver en su día, todo lo que de bel, bal y aval me ocurre decir allí.

Con estas bases, Belosticalle sería calle de la entrada del ganado.

No te rías. Coge un plano de Bilbao, un plano del Bilbao antiguo, y aún moderno, y verás que tras la calle de Belosticalle estaba la de Carnicería, cuyo nombre fue debido al matadero allí existente, al matadero de reses, y era natural que estas entrasen en Bilbao por una calle próxima al sitio donde debían ser sacrificadas que dicen hoy, degolladas que decían antiguamente.

Bilbao viene aguas abajo del río. Empezó en el puente de San Antón, y puede afirmarse que en sus principios no tuvo más que tres calles, Somera, la más alta, como su nombre indica, la primera y principal, donde estaban las casas de los mayorazgos y se conserva todavía la torre de Leguizamón, hoy del marqués de Gramosa.

Hay quien traduce Somera por extrema, pero es error notorio, somero es lo que está casi a flor de tierra y por contraposición a lo que está profundo somero es lo de arriba. Es el goyen calle de Durango, calle de arriba, calle somera porque no está hundida.

Somero, dice el Diccionario, es lo que está encima o muy inmediato a la superficie, y en sentido figurado, lo superficial, ligero, hecho con poca meditación.

Después del Cal-Somera, que así era llamada, venía la de Artecalle, y por último, siempre aguas abajo, la calle de la Tendería, por las tiendas de paños, telas, etc., que allí había.

Estas, y no más, debieron ser las calles del primitivo Bilbao, y me fundo en el nombre de Artecalle que tiene la segunda, que quiere decir calle del medio, nombre que no sería propio si hubiese más de tres.

Artecalle se llama en Durango todavía la calle del medio de las tres antiguas de la villa, llamadas Goyencalle, Artecalle y Barrencalle. Luego abrieron otra y la llamaron Callebarria, la calle Nueva, porque así era.

Pues bien, no pasando el caso de Bilbao de los primeros tiempos, más debajo de Tendería, era natural que para no causar molestias al vecindario y conservar limpias las calles de esta antigua tacita de plata, el ganado que venía al matadero entrase por detrás de aquella, y de aquí el nombre de Belosticalle, calle de la entrada del ganado, el cual por Belosticalle y camino de Santiago, que todavía hoy conserva el nombre de carrera de Santiago, iba seguido, seguido y sin penetrar en la población, al matadero, en cuyas inmediaciones y por aumento de población tuvimos luego la calle de Carnicería.

Cuando muchos años después se levantó otra carnicería o matadero, la antigua calle Carnicería añadió al sustantivo el calificativo de Vieja que todavía lleva, calle de Carnicería Vieja, así como tomó el de Calle del Matadero, la calle en la cual se construyó el nuevo; y calle del Matadero se ha llamado hasta que por edificarse allí la Sucursal del Banco de España, se le dio el que tiene hoy día.

Para los que sean nuevos en Bilbao diré, que al hablar del nuevo matadero, me refiero al que hemos conocido en el casco viejo, pues hace unos treinta años que se quitó de allí y se llevó al Tívoli, que es donde está en la actualidad.

Vino después la de Carnicería, tras la de Belosticalle, y a continuación de aquella, siempre aguas abajo del río Nervión, las de Barrencalle y Barrencalle-barrena, que quieren decir calle de abajo y debajo de la calle de abajo.

Yo no he visto documento, ni se si lo hay siquiera, a propósito de lo que te digo de Belosticalle, entrada del ganado, porque por allí entraba.

Históricamente no me consta. Repito que no he visto documento alguno y hasta ignoro si lo hay, pues nada he leido sobre el particular en ninguna parte.

Quizás el historiador lo sepa o encuentre alguna vez, a mí no me hace falta verlo para afirmar lo que digo, pues me basta el significado etimológico, que después de todo no está solo, sino que por el contrario, viene acompañado y se ve confirmado por serie tal de coincidencias que racionalmente no se puede dudar.

No te las expongo, primero porque tu solo deseas conocer la etimología de Belosticalle, y segundo, porque ya saldrán en El Vascuence y los dioses del Olimpo, si Dios me da salud para terminar el libro. Sobre confirmar mis asertos de hoy, algo nos dirán, por añadidura del Bilbao prehistórico.

Mucho gusto de quedar a tus amables órdenes, afectísimo y buen amigo.

CARLOS DE LA PLAZA.

Bilbao, Abril, 1912.

(Del último número del Boletín de Monumentos de Vizcaya)"

EL NERVIÓN

15 de octubre de 1912

 

 

Esandakoa esanda, bakoitzak atera dezake bere iritzia gai honi buruz; nik, betiko moduan, bakarrik auzia aurkeztu baino ez dut egingo. Bakarrik aipatu, norbaiti baliogarria suertatzen bazaio, Urioste abizena, XV. mendeko bukaeran pasadizo batzuetan  Uriosti gisa azaltzen dela.

 

 

Goio Bañales


Publicado por negrodehumo @ 12:29  | BIZKAIKO LEKU-IZENAK
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Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 08 de enero de 2009 | 12:53
Egun on
Oso politak dira aspaldian egiten ziren horrelako etimologiak. Oste hitza erabili izan da, gaur egun gutxiago, "atze" esanahiarekin. Hor ditugu Elexoste (Arrasate), Etxeoste (Abadi?o), Andramarioste (Mungia) edo Ortuoste (Ma?aria) Getxon, Leioan eta Erandion hain arruntak diren -oste(i)koa-k ahaztu gabe.
Zamarripak ematen ditu Bilboko kale batzuen izenak: Goyencale eta Dendaricale.
Oso ongi, segi arurrera