Martes, 16 de junio de 2009


Para Adelina no supuso ningún problema enfrentarse a la opinión de 16.000 maestros, planterles cara y dejarles en evidencia, porque para ella sus compañeros y compañeras nunca fueron lo más importante, sino los niños y niñas a quienes educaba. Tampoco era la primera vez que lo hacía, pues en más de una ocasión se enfrentó a las Instituciones, que recelaban de ella porque sacaba a la luz sus miserias. Si hubiese sido más dócil con el poder, habida cuenta de sus innumerables méritos, hoy día no faltaría en Bilbao una escuela o una calle que llevase su nombre con orgullo. Pero acaso sea esto lo que la distingue de tanto pelota y "buscasillas" ensalzado, y también lo que la hace más admirable a nuestros ojos, ya que se nos presenta como una heroína quijotesca -una adorable perdedora-, que nos ha enseñado que lo honrado era luchar contra los molinos de viento (disfrazados de prejuicios, ideas atrasadas, Instituciones y gremios), resistiendo con coraje las llamadas al orden de sus superiores, porque el resultado final de su obra -recordemos que fue la fundadora de los primeros comedores escolares de Bizkaia- es más real y consistente que el de cualquiera de los otros sumisos maestros encumbrados.

Ahora bien, lo que no entiendo es porqué, pasado el tiempo, y aunque no sea mas que por disimular y "quedar bien", el Ayuntamiento de Bilbao no incluye su nombre en el callejero que día a día va ampliando (pues, aunque lógico, no estaría bien que se sustituyese el nombre del maestro Sánchez Marcos en las escuelas de Concha para darles el de su más insigne maestra). Por si acaso, desde aquí seguiré insistiendo (igual, hasta algún implicado lo lee, se lo pregunta al docto alcalde, y luego nos lo explica).


Esta que sigue es una más de las frecuentes llamadas de atención de Adelina acerca de los problemas de la Enseñanza en Bizkaia, que, como era habitual en ella, publicó en un diario bilbaino.

 

Adelina, en la entrada de las escuelas de Concha.


"EL MATERIAL DE ENSEÑANZA Y EL AYUNTAMIENTO

Cuando oigo que alguien se queja del material de enseñanza facilitado por el Ayuntamiento de Bilbao, no puedo menos que pensar que es un ignorante o un mal intencionado.

Este Ayuntamiento da más que cualquier otro de España, mucho más de lo estipulado en la Ley, así que el lego en cuestiones pedagógicas no tiene nada que censurar.

Este Ayuntamiento facilita material muy malo, muy perjudicial para la enseñanza y en gran cantidad, con lo que se agrava el daño. Lo facilita así, en cantidad y calidad porque no se lo piden mejor los maestros, y como no tiene obligación de saber más Pedagogía que ellos, vean los no legos a quién tienen que culpar.

En Madrid es ya un hecho que han quitado a los maestros la facultad de pedir material, porque es vergonzoso cómo están las escuelas.

Dieciseís mil maestros (algunos de Bilbao) protestaron de la medida, y yo, aunque me interesaba tan poco como a los protestantes de Bilbao,me alcé contra los 16.000 diciéndoles unas cuantas verdades.

Con gastar Bilbao más, no está mejor que Madrid.

Cuando el Ayuntamiento quiso mostrar en la Exposición escolar el material de sus escuelas, se encontró con que, rebuscando en todas,desde el sótano al tejado, no pudo presentar más que la triste instalación del salón central, en la que todos recordamos un armatoste para guardar botellitas de muestras farmaceúticas; dos o tres complicados aparatos para mostrar láminas de historia sagrada o profana, láminas horribles, con cada anacronismo que causaba espanto; una colección de sobrias láminas de anatomía, y algunas otras cositas así, tales como una máquina de coser para una escuela elemental.

En resumen, a fuerza de años y dinero, solo tiene el expléndido Ayuntamiento los mapas de Vidal Lablache en dos o tres escuelas, los mudos de Torres Campos en otras dos o tres, una caja de sólidos geométricos, que me valió una cariñosa reprimenda (tengo muchas de estas) de la Junta Local, una linterna mágica (que sería muy buena si los cristalitos que emplea lo hiciesen también) y un sencillo gabinete de Física que acaba de adquirir un maestro.

La escasez de buen y mal material fijo no sorprendió a los que sabemos que se emplean de 15 a 20.000 pesetas anuales en libros y papel pautado.

Existe una lista de obras que el Magisterio formó, y en ella se pensó para mostrarla como contrapeso. No tuvimos valor para sacarla a laluz, porque sobre ser mala y no figurar en ella casi más que las obritas de autores locales y provinciales, representa una transgresión a la Ley.

Tras largos años de prodigalidad se ha visto la estéril labor de maestros y Juntas Locales.

¿No convendría poner mano fuerte en el material de enseñanza?


ADELINA MÉNDEZ DE LA TORRE"


EL NERVIÓN, Octubre de1905



Por la transcripción: Goio Bañales





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Publicado por negrodehumo @ 19:49  | MAESTRAS
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Comentarios
Publicado por Juan Gondra
Viernes, 08 de agosto de 2014 | 13:08

Hola

Me interesa entrar en contacto con Goio Bañales a fin de pedirle permiso para utilizar alguna fotografía publicada por él.

Un saludo

Juan Gondra.

[email protected]