Viernes, 03 de julio de 2009



Los Correos Marítimos se crearon por una Real Cédula otorgada en 6 de agosto del año 1764 por el rey Carlos III, y poco después, el 24 de agosto del mismo año, se estableció el reglamento por el que debían regirse. Su propósito era llevar de manera regular la correspondencia generada en España, con especial atención a la diplomática y militar, por medio de unos paquebotes que saldrían mensualmente desde el puerto de A Coruña, hasta el de La Habana (con escalas previas en San Juan de  Puerto Rico y Santo Domingo. Desde La Habana, donde residía el Administrador Principal de la Renta de Correos, se enviaban barcos menores que recogían la correspondencia en Veracruz, Tierra Firme y Perú[1].

Muy poco tiempo después, desde el 5 de diciembre de 1767, se estableció una segunda tanda de paquebotes, con salidas desde A Coruña cada tres meses, con destino a Montevideo y Buenos Aires, que complementaba a la línea principal de La Habana cubriendo el Sur americano. Desde 1771 se incrementó el número de viajes, elevándolo a uno cada dos meses.

El antiguo sistema de correos, que se había venido usando hasta entonces, había funcionado durante poco más de 250 años, desde que la reina doña Juana concedió el título de Primer Correo de Indias a Lorenzo Galíndez de Carvajal (Real Provisión de 14-V-1514) y aún se mantuvo vigente en los primeros años de actividad de los recién establecidos Correos Marítimos, pero pasó a mejor vida cuando el oficio de Correo Mayor se incorporó a la Corona (13-X-1768). Nunca hasta entonces se había propuesto en ningún país una idea semejante ni de tal calado, fue una modernización espectacular en sintonía con otras disposiciones que se dieron tendentes a romper el monopolio del comercio con América que tenían las ciudades de Sevilla y Cádiz, para permitir que también los puertos de Barcelona, Málaga, Santander y A Coruña pudiesen establecer líneas comerciales.

   Al tiempo de la instauración del Correo Marítimo poco o nada se dejó a la improvisación y hubiese sido un servicio de calidad inmejorable de no haber mediado las guerras contra Francia e Inglaterra, que condujeron a que los barcos y tripulaciones que lo desarrollaban se viesen obligados a integrarse en la Real Armada en el año 1802.

   Todo el peso del sistema del sistema de correos marítimos gravitó sobre dos pilares fundamentales: el cuerpo administrativo y la marina. El primero se servía de varios funcionarios y establecimientos constituidos en los territorios bajo dominio de la corona española, destacando sobre los demás el de la capital (Madrid) y los situados en los puertos principales (A Coruña, La Habana y Montevideo). Su máximo responsable fue el Superintendente General de Correos y Postas, cargo que ocupó el marqués de Grimaldi, a la sazón Primer Secretario de Estado y la persona había dado forma a todo el proyecto. La Administración contaba con numerosos vascos, muchos de ellos naturales de Somorrostro; de hecho, dos de los cargos más importantes eran naturales de Muskiz. El de mayor rango fue Antonio de la Quadra y Llano, caballero de Santiago y del Consejo de Su Magestad, el cual, conjunto con Lázaro Fernández Angulo, era Director de la Administración de Correos en Madrid y Juez de la Renta de Correos y Postas. El otro muskiztarra notable fue Juan Francisco Antonio de Guereta y Llano, que fue Tesorero General en la Tesorería de Correos en Madrid. Ambos personajes tomaron como residencia habitual la capital.

   Además de los mencionados, otros vascos destacables en la Administración de Correos: Jose Antonio de Armona y Murga (natural de Respalditza), que fue Administrador General de Correos en La Habana hasta 1773 y cuyo trabajo fue fundamental para sentar las bases del servicio por mar; Domingo de Basavilbaso y Lapresa (natural de Laudio), que lo fue en la de Buenos Aires; Melchor de Viana Hernández (natural de Lagrán), Administrador en la de Montevideo. En un segundo nivel en el escalafón hallamos a los siguientes: el balmasedano Joaquín de Bedia y la Quadra, cuya madre era hermana del marqués de Villarías, que fue Interventor de la Administración de Correos en Montevideo; José Joaquín de Sarria y Galíndez (natural de Muskiz), también, como el anterior, Interventor de la Administraciónde Correos, el cual se avecindó en Puerto Rico; Pedro Antonio de Nocedal y Capetillo (natural de Sopuerta), Tesorero General Interino de la Renta de Correos, que después lo fue del ejército y del reino de Galicia; Miguel de la Quadra (natural de Gordexola), Administrador de la Renta de Correos de Plasencia.

   Sin embargo, a pesar de su indudable importancia, en este artículo no nos referiremos a la labor desarrollada por estos funcionarios sino a la de quienes constituían el segundo pilar que sustentaba a los Correos Marítimos, que estaba compuesto por un grupo de destacados marinos civiles los cuales, gobernando los veloces paquebotes que se construían en los astilleros de Zorrotza, materializaron e hicieron posible el enlace entre la península y América. Estos marinos merecen ser tratatados de manera exclusiva para destacar como se merece la aportación que los marinos bizkaitarras en general, y los de Somorrostro en particular, realizaron en un trabajo tan peligroso como el que se encargó a los capitanes de los Correos Marítimos españoles.



Fragata La Princesa. Selo editado por la Administración Nacional de Correos de Uruguay, para conmemorar el 200 aniversario del primer correo ultramarino Montevideo-A Coruña-Montevideo.

Enlace de la imagen:

http://www.correo.com.uy/index.asp?codpag=detProd&smen=filatelia&idp=805&s=1




[1] Desde el preámbulo de la Real Orden el fin que se pretendía quedaba claro: "Para hacer más fácil y pronta la correspondencia entre los vasallos de estos Reynos y los de América, S.M. se ha servido establecer un Correo marítimo mensual que salga del Puerto de la Coruña a las Indias el primer día de cada mes: y las cartas que hubieren de ir en dicho Correo se pongan en las caxas establecidas en los pueblos de España desde donde se remitan igualmente a los pueblos para donde vengan dirigidas, para que puedan recibirlas con la mayor comodidad los interesados".

 

Goio Bañales

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Publicado por negrodehumo @ 10:52  | MARINOS
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