Lunes, 06 de julio de 2009

PEDRO ANTONIO DE LLANO Y MANZANAL. (corregido 12-III-2012)

(b. 1733 Muskiz), hijo de FRANCISCO DE LLANO Y LLANO y de TERESA DE MANZANAL LEZAMA.

Fue capitán de paquebote de correos marítimos hasta su jubilación. Se avecindó en A Coruña.

 Contrajo primeras nupcias con MARÍA ANTONIA DE LLANO, y tuvieron dos hijos: JUAN DE LLANO –abril de 1770- y CAYETANA JOSEFA ANTONIA–agosto de 1772-”[1]. Contrajo segundo matrimonio con MANUELA DE LA ZENDEJA y tercero con JOSEFA DEL COTARRO, viuda de Barrieta.

De su segundo matrimonio fue hijo José María de Llano y Zendeja, fallecido en la Guerra de la Independencia, en Espinosa de los Monteros.

 

Activo comerciante con Indias y naviero. Una de las fragatas de su propiedad, la “Chata”, sirvió en la línea de Correos Marítimos. También, como veremos, fue hombre muy religioso, hecho del que dejó constancia en todos sus diarios de navegación, en los que mostró especial devoción hacia la Virgen María.

Año 1766, capitán del “Quirós” (armado con 2 cañones de dos libras, diez fusiles, diez pistolas y diez sables. Tripulado por 16 personas, incluido el capitán.

Año 1767, capitán del “Quirós”.

Año 1768, capitán del paquebote El Gallego y del Colón. En el viaje con este último paquebote le sobrevino un fortísimo temporal del que Pedro de Llano pensaba que sería imposible escapar con vida. Sin embargo, después de encomendarse a la Virgen, tanto él como su tripulación lograron ponerse a salvo. Por este motivo hizo construir la ermita de la Virgen del Socorro en su pueblo natal, en Pobeña, en la que,además, en una de cuyas paredes colgó un cuadro con la siguiente inscripción:

“Día 15 de Octubre de1768, entre 4 y 5 de la tarde hallándose el Paquebote correo de su Magestad El Colón, al mando de Don Pedro de Llano, treinta millas al norte del puerto de la Habana de el Que con destino a la Coruña Había salido el día Antecedente y estando a la Vretona con sus mayores y mezana arriadas y juanetes abajo, le sovrebino un tan violentísimo uracán que haciendo obedezer el barco hasta que mucha parte de la escotilla se puso debajo de la mar, se quedó totalmente dormido, y contemplando toda su tripulazion zozobrase en aquel instante, imploraron de beras a la Milagrosa Madre de Dios del Socorro por cuia intercesión lograron del Altísimo treguas para picar el palo Mayor con lo que inmediatamente salieron de tan gran conflicto y al 4 día entrar en La Habana enbandolas sin que Nadie Ubiese padecido la menor lesión.

A DEBOZION DE Dn. PEDRODE LLANO.”[2]

Ermita del Socorro, en Pobeña, construida por el capitán de correos marítimos Pedro de Llano.



El diario de navegación del capitán Pedro de Llano en este viaje y la relación que hace del suceso impresiona:

“Día 15 a 16, Domingo.

(...Ayer a la vna de la tarde cargó más el viento, por lo que aferré la gavia; a las 2 cargué los puños de sotavento de las maiores, para esperar al Quirós, que aún distaba tres quartos de legua. A las 3 largó bandera en la pena de mezana, por cuio motibo cambié a la buelta del Norte, arrié la maior y le tomé el rizo. A las 4 me incorporé con él y puso mui inmediato, pero como el viento era mucho y la mar ya mui grande no nos pudimos ablar. A este tiempo cargó la maior, hizo arriba las vandas con el trinquete y le arrió (como la maior) para tomarles rizos y io que ia para este tiempo (había) executado esta maniobra con ánimo de quedarme a papayozos rizados, los aferré en aquel ynstante por haver cargado mucho el viento y me quedé a la vretona, en cuia conformidad estaba, o se portaba tan bien el barco como que la maior guiñada llegaba al N ¼ NE y la arribada al N ¼ NO sin más dificultad que si estuviese a la capa con la vela maior, no atrebiéndome a largar más vela, digo vela alguna, porque no la llebase el viento. A la 4½ cargó con tan estrema fuerza que creo es hasta donde puede llegar la de este elemento (para cuio tiempo tenía ya arriada la mezana, los votalones de alas en cubierta, por quitar ventola y las maiores totalmente arriadas) y queriendo arribar para correr en popa largué la tringuetilla, la que inmediatamente se llebó en pedazos, luego largué el trinquete por varlovento y la amuré, y sin embargo de esta maniobra no vbo modo de hacer arribar el barco, que estaba punto menos que zozobrado, tumbado de modo que la mar llegaba por sotavento hasta cerca de media escotilla y totalmente dormido,en cuia conformidad se mantubo hasta que mi, en el apuro de picar el palo maior, que executado inmediatamente dieron, y de no haverle picado vbiera zozobrado sin poderlo remediar, el que con el estaycito y bolinchis de juanete menor y urcozas de velacho se llebó el mastero de velacho por ras del tamborete del trinquete: y luego arribó, pero antes que pudiese socorrer el trinquete se le llebó poniéndose a horza en la otra buelta sin obedezer al timón, en cuia conformidad se mantubo hasta que entera mente me liverté del palo maior, que con algunos cabos de su maniobra está sostenido de abordo, y fue preciso se echase al agua vn marinero con vn balso para picar los acolladores de su jarcia. La mar era tan sumamente grande que con ella y la que la furia del viento lebantaba no salía el barco de debajo del agua: la cebadera se desaferró con las cavezadas, y como el baoprés andaba continua mente sumergido en el agua inmediata mente se la llebó el viento. Me ha dejado este lance con solo el palo del trinquete y su jarcia, vaoprés, los juanetes con sus vergas, votalón de fok, y fok y prechas de alas; la demás velas que tenía embergadas las llebó el viento en pedazos, hasta el toldo questaba aferrado y mui bien afianzado en popa con los palos que le sostenían; y a sido gran milagro que en todas estas faenas no se me aya malogrado ninguno de mi tripulación: los dos cañoncitos los sacó la mar de sus cureñas y se llebó vnos y otras con la maior parte del servicio de cocina; y abiendo quedado en tan ynfeliz estado vine corriendo al SE dando la popa al viento que era del NO.

Oy al amanezer empezé a embergar el trinquete de respeto y a las 7 le tenía largo, luego largué vn foco de la cofa del trinquete con su miembro a la baranda de popa desde la cofa del trinquete, haciendo de la amura escota y de la escota amura a la tonina de babor o su imbornal inmediato, porque ella estaba desbaratada de la mar, para cuio tienpo ya me abia puesto a la buelta del O 1 SO luego amadriné dos perchos de alas a la hasta de vandera de popa con buenas trincas y dos obenquitos de cada banda y largué en ella el juanete maior, el qual porta mui vien aún de bolina garrochada. Echo esto quité el botalón del fok de su lugar al que estoy amadrinando las otras dos perchas de alas para zuarnirle por bandola trincado al pedazo que quedó del palo maior, y en esta bandola larzar vn velacho de respeto con la verga de cebadera que es el único recurso que tengo, pues el mastelero y vergas de respeto también llebó la mar: se continua con la faena.

El Quirós se obscureció ynmediatamente que caió el uracán que así se deve llamar, pues aviendo entrado por el E SE en breve rastro saltó al SE, SUR, SO, O, y NO, y por todas partes con ygual fuerza, de modo que como a todos vientos hera preciso darle la popa y las mares andavan tan encontradas, trayan azorado el varco. Boy a la buelta del O SO con viento S en solizitud de La Havana, las corrientes ban al E furiosamente.

(...) De día 18 al 19, miércoles. (...) A la 1½ de la tarde (hallándome ya abistando el morro de la Habana), largué bandera en popa, en morrón y gallardete en la vandola maior. A las 3 ½ logré entrar (de la primera buelta) en la Havana y sin dar fondo seguí a Thallapiedra, en donde di fondo a las 4 de la tarde.

Gracias por todo a la Magestad Divina.”[3]

En el paquebot “El Colón” viajaba como segundo el portugalujo Cosme de Bringas.

 

Año 1770, capitán de Patagón, con destino a Buenos Aires.

Año 1772, capitán de “La Diana”, en viaje redondo aMontevideo.

Año 1773, capitán de “La Diana”.

Año 1774, capitán de “La Diana”, en viaje redondo a Buenos Aires. En este viaje murió de unas fiebres uno de los pasajeros, el coronel Carlos Thorphi, que iba como gobernador de Montevideo. Esta circunstancia, y el hecho de que el difunto no tuviese el auxilio espiritual de un sacerdote, que reclamó repetidas veces, dio lugar a otra de las muestras de la devoción de Pedro de Llano, quien dejó escrito en su diario de navegación que aquel hecho dejó consternada a toda la tripulación al considerar los frecuentes peligros que arrostraban con riesgo de la vida. Y que por aquella causa “dejan de venir en estos correos varios pasageros que sin duda alguna no solo darían para costear capellán, sino que dejarían bastante lucro a la renta, fuera de que si se ofrece algún combate, y alguno le acusase la conciencia grave, hay margen a creer procure más pronpto la conservación de su indibiduo que de el desempeño del puesto en que esté destinado, al reflesionar que de aquella puede seguirse su eterno descanso, y de este –si la desgracia diese finase en la acción- su condenación, lo que sin duda alguna serbirá de gravísimo obstáculo para el buen éxito de la funzión.”[4]

Año 1775, capitán del paquebot “La Princesa”.

Solicitó la jubilación en el año 1777 por padecer de gota.



[1] ALFONSO GARCÍA LÓPEZ:“Los Pioneros del comercio en la Coruña”.  Año 2008. Pág. 223. La filiación que aporta el autor, aunque no la podamos contrastar, es clara. “Pedro de Llano, hermano de José de Llano y Bringas, fue también capitán de los Correos Marítimos y, una vez jubilado, se instaló en la ciudad”; sin embargo, no hallamos las partidas bautismales de los Llano. En Pobeña, lugar del que parece ser originaria esta familia, contrajeron matrimonio en el año 1761 Pedro de Llano y Manzanal y María Antonia de Llano Hernández. LUIS VALIÑO, quien ha investigado el tema de los Correos Marítimos en A Coruña, al que agradezco lo mucho que me ha ayudado en este tema, confirma que se trata de Pedro de Llano y Manzanal.

[2] Transcrito por Gurutzi de Arregi y Azpeitia en “Las ermitas de Muskiz”

[3] AGI,CORREOS,275A,R.6.

[4] AGI,CORREOS,195B,R.4. Diario de navegación del paquebot “La Diana”.

 

 


 

 

Goio Bañales

 

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Publicado por negrodehumo @ 18:57  | MARINOS
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