La construcción del matadero municipal de Santurtzi se planteó el año 1887, durante la alcaldía de Antonio de Alzaga. El proyecto se encargó al prestigioso arquitecto cántabro Joaquín de Rucoba (1844-1919), quien diseñó un edificio de dos plantas en el que prescindió de decoración superflua, al tiempo que apostó por la utilización de materiales modernos, todo ello con el fin de abaratar los costes.
La población de Santurtzi en este año era de 3.372 habitantes, para cuyo abastecimiento se sacrificaban mensualmente 16 reses durante todo el año excepto en los tres meses de verano en los que la cifra ascendía a 30; esto sin contar ganado de cerda, lanar ni cabrío. El edificio proyectado por Rucoba satisfacía estas necesidades sobradamente, aunque se daba mayor importancia a la nave para la matanza de reses mayores. Algunas carencias, como la endémica falta de agua en Santurtzi, se solucionaba instalando un único punto de agua y utilizando el arroyo cercano como abrevadero para el ganado. Tampoco se consideró la instalación de corrales, pensando que, en caso de necesitarse, podrían crearse fácilmente en la parte trasera del terreno que había sido adquirido al señor Aguirre. En el frente se había dejado una faja de cuatro metros para calle.
Las dimensiones del edificio eran 13,20 metros de largo por 9,20 de ancho, es decir, 121,44 m2. En la primera planta se hallaban las tres naves de matanza con todos los útiles necesarios, un amplio vestíbulo, retretes y la escalera de acceso al segundo piso. En este se instaló el taller de menudos y tripería, en el lugar más alejado y ventilado, para evitar el olor. Disponía de habitaciones con cocina y servicio para el administrador. El presupuesto total de la obra se fijó en 1536 pesetas y 5 céntimos.
La subasta para la ejecución del proyecto tuvo lugar al 14 de junio del año 1888, por el sistema de pliego cerrado, siendo elegido el presentado por José Pujana.
Pocos años después de construido el matadero se pudo comprobar que las espectativas de crecimiento del municipio y de su necesidad de abastecimiento de carne se habían quedado pequeñas, haciéndose necesario ampliar los locales. Esta obra se subastó en diciembre del año 1900, y dio comienzo al año siguiente.

(Espero que estos datos puedan servir a Itziar, que el otro día me los solicitaba en uno de los comentarios. Las imágenes están tomadas del A.F.B. Santurtzi, 34-7 y 149-80).
Goio.