Viernes, 11 de noviembre de 2011

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Creyendo que en libertad mejor navegaba

fié a la Fortuna el timón de la orgullosa fragata,

yo, que siempre quise en la madurez ser marinero,

apenas hoy recuerdo, varado en las soledades del presente,

el sonido de la espuma cortándose en mis mejillas.

 

Vayan pasando amigos, y tienten las cuadernas

que gastadas no soportan la estructura

del navío que fue de guerra y hoy carguero,

observen las maromas vencidas, el codaste desencajado,

y el hueco irreparado que dejó aquella bala perdida.

 

Navegando oculto del orfebre que diseñó la Rosa Naútica,

del tallador de Santa Margarita, de aquellas manos blancas

que bordaron la escarapela que lucía en el guión,

sin dejar enemigos vencidos ni amigos ganados

navegante nocturno, huyo de quienes me acompañaron.

 

Suplico ahora en silencio por vendavales, imploro torbellinos,

tempestades que rompan y desencastren la herrumbre

de este viejo armazón y lo hundan limpio en las profundidades

para ser alimento de monstruosas fauces marinas

y no de gaviotas que por mis despojos peleen en la playa.

 

Goio Bañales

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Publicado por negrodehumo @ 23:27  | BERTSOAK eta POETAK
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