S?bado, 27 de junio de 2009


Una de las figuras más interesantes entre los naturales de Somorrostro del primer cuarto del siglo XVI es la de Juan de Montaño y Montaño, cuya vida aventurera está ligada a las tierras y costas de la Baja California.

Juan de Montaño nació en Portugalete hacia el año 1505; era hijo de Juan de Montaño y de Todilla de Montaño (el nombre de su madre es muy poco usual, seguramente diminutivo de Toda). Llegó a Nueva España en el año 1530, poniéndose al servicio de Hernán Cortés, con quien colaboró en la pacificación del territorio de Jalisco. Sin embargo, lo que le hace especialmente significativo, fue su participación en dos de las exploraciones que Cortés envió para el descubrimiento y población de la costa del territorio que entonces se conocía como Nueva Galicia.

Los primeros intentos se deben a las expediciones de Diego Hurtado de Mendoza y de Diego de Becerra, que se saldaron con grandes fracasos. En vista de ello, el propio marqués del Valle, que había financiado las anteriores, determinó dirigir y encabezar la tercera, en el año 1535. En esta ocasión le acompañó Montaño y tuvo como principal resultado la exploración de Santa Cruz -hoy La Paz-, que serviría como referencia para la cuarta armada, que Cortés confió a Francisco de Ulloa. Esta fue la más importante; se alargó durante casi un año y es históricamente la más destacada pues sus participantes fueron los primeros europeos que reconocieron casi toda la costa de la Baja California, y los primeros en ver lugares tan característicos como la desembocadura del río Colorado. Juan de Montaño jugó un papel destacado en el descubrimiento: fue uno de los principales participantes, y su nombre aparece como testigo en tres de las actas de posesión que se levantaron por el escribano Pedro de Placencia: la de la Bahía de San Marcos, en el Ancón de San Andrés y mar Bemeja (la mar del Colorado), fechada en octubre de 1539; la del río del Carrizal, también en octubre del mismo año; y la de la bahía de Santa Catalina, en la punta de la Trinidad, en primero de diciembre de aquel año.

Fue, también, como no podía ser menos, un viaje lleno de aventuras. La armada estaba compuesta por los barcos Santa Águeda (la capitana, de 120 toneladas), La Trinidad (de 35 toneladas) y la Santo Tomás (de 20 toneladas). Se hizo a la vela en el puerto de Acapulco en 8 de Julio del año 1539, con tan mala fortuna que al poco de partir les sorprendió una tempestad que hundió con sus tripulantes al pequeño "SantoTomás", sin que sus compañeros pudieran hacer nada por socorrerles, pues les perdieron de vista y no llegaron a saber lo sucedido. Los otros dos barcos siguieron su derrota siguiendo el discurrir de la costa. Fue una navegación en la que a duras penas pudieron tomar contacto con los naturales, quienes huían siempre de su presencia.

Desde que la expedición de Ulloa dejó tras de sí Santa Cruz todo era nuevo. Nunca antes ningún europeo había contemplado los paisajes que ellos vieron. Fueron dando nombre a  los puertos y a los lugares más impactantes, algunos se han conservado hasta hoy día y otros cayeron en desuso: "El Puerto de los Puertos", "La Bahía de la Posesión", "El Estrecho de San Miguel", "El Ancón de San Andrés y Mar Bermejo"... Fueron también los primeros en ver y caminar por las altas sierras de piedra del Colorado que eran "de la piedra que se hacían las navajas en la Nueva España".

Quisieron comerciar con los indios que encontraron, pero estos huían o se mostraban violentos, viéndose obligados a pelear en algunas ocasiones, en las que las que, según la relación que escribió el piloto Francisco Preciado, destacó el valor de Juan de Montaño.

La falta de provisiones obligó a Ulloa a tomar la determinación de enviar de vuelta a la "Santa Águeda", con algunos de los hombres, y quedarse él con "La Trinidad" y 35 compañeros que le seguirían en su propósito de continuar la exploración. Era marzo de 1540, había pasado casi un año desde que salieron de Acapulco. Nunca más se supo de Ulloa y, aunque algún historiador ha pretendido que pudo llegar a salvarse, lo cierto es que el propio Hernán Cortés lo daba por perdido en una relación que escribió en febrero de 1541 (AGI, PATRONATO,21,N.2.R.4).



Itinerario de la armada de Francisco de Ulloa. Imagen tomada del libro "La California Mexicana", de Miguel León Portilla.



Mapa de la expedición de Hernando Cortés, de 1535, realizado por Domingo del Castillo. He tomado del libro "Cartografía y crónicas de la antigua California", de Miguel León Portilla.


Los tripulantes de la nao "Santa Águeda" llevaban consigo un plano del territorio que habían explorado y una relación escrita por Ulloa en la que aquel daba cuenta de su viaje (que es la que estamos empleando aquí como referencia: AGI, PATRONATO, 20, N.5,R.11). Pero antes de llegar a donde estaba Cortés aún tuvieron que sortear problemas, pues la costa de California se hallaba en la gobernación de Nuño de Guzmán, quien, con razón, protestaba de que el marqués del Valle se había entrometido en su jurisdicción. Y Guzmán, para intentar poner las cosas en su sitio, contó con la valiosa ayuda y comprensión del virrey Antonio de Mendoza.  En la "Santa Águeda" lo sabían y obraron con cautela: enviaron un hombre a tierra, que desembarcó en el puerto de Santiago de Buena Esperanza de la provincia de Colima, para que anunciase a Cortés su llegada y que les diese protección. Pero el mensajero fue detenido por los representantes del virrey, quienes lo torturaron para que les dijese el comunicado que llevaba, sin conseguir sacarle nada. En consecuencia, mandaron una tropa a caballo con la misión de detener la nao, pero todo fue en vano, porque, bien fuese porque estaban enterados o bien por suerte, el caso es que habían salido del puerto y pudieron huir mar adentro. Los jinetes les persiguieron por la costa durante más de 120 leguas hasta que, al final, la "Santa Águeda" se vio atrapada en un temporal en el que perdió anclas y batel, y, cuando la necesidad le obligó a entrar en el puerto de Guatulco, fueron prendidos por los hombres del virrey, quien les requisó toda la documentación que llevaban.

Fueron muy pocos los participantes en la exploración de la costa de la Baja California que pudieron salvarse, y Juan de Montaño fue uno de ellos. Se instaló en Colima, donde casó y tuvo una hija. Pocos más datos conocemos, de momento, de este portugalujo cuyas andanzas en México tendremos que seguir investigando.

Estas que siguen son las transcripciones de tres de las actas de posesión del territorio, precisamente aquellas en las que Juan de Montaño figura como testigo.


TOMA DE POSESIÓN DE LA BAHÍA DE SAN MARCOS, SUDESTE DEL ANCÓN DE SAN ANDRÉS DEL MAR BERMEJO:

"Yo, Pedro de Palençia, escrivano desta armada, doy fee e verdadero testimonio a todos los señores que la presente vieren a quyen Dios nuestro señor honrre e guarde de mal, como en seys dias del mes de otubre de quinientos e treynta e nueve años, el muy magnífico señor Francisco de Vlloa, teniente de governador e capitán desta armada, por el ylustrísimo señor marqués del Valle de Guaxaca, tomo posesyón atual realmente por el dicho señor marqués y en nonbre del enperador nuestro señor y rey de Castilla en la baya de San Marcos, questá al sueste del Ancón de Sant Andrés del mar Bermejo, y en la altura de treynta grados y medio, ponyendo mano a su espada diziendo que si avía alguna persona que se lo contradixese quel estava presto de se lo defender, cortando con ella árboles e arrancando piedras yervas de vna parte a otra y de otra a otra sacando agua de la mar y echándola en tierra, todo en señal de la dicha posesyón. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es los reverendos padres del señor San Francisco y el padre fray Raymundo y el padre fray Pedro de Aroche y Francisco de Terrazas, veedor, y Martín Despinosa y Pedro del Busto, y Juan de Montaño. Fecha mes y año suso dicho. Y yo, Pedro de Palençia, escrivano público desta dicha armada según que ante my paso e porque fize aqui este myo signo ques a tal en testimonio de verdad. Pedro de Busto. Juan de Montaño. Frater Ramundus Amilius. Francisco de Terrazas.


TOMA DE POSESIÓN DEL RÍO DEL CARRIZAL:

Yo, Pedro de Palençia, escrivano público desta armada, doy fee e verdadero testimonio a todos los señores que la presente vieren a quyen Dios nuestro señor guarde de mal, como en quinze días del mes de otubre de quynientos e teynta e nueve años, el muy magnífico señor Francisco de Vlloa, teniente de governador e capitán general desta armada por el ylistrísimo señor Marqués del Valle, tomó posesyón atual e realmente por el dicho señor marqués del Valle y en nombre del enperador nuestro señor e rey de Castilla, en el rio del Carrizal, questá en altura de veynte y siete grados y medio, ponyendo mano a su espada, diziendo que si avia alguna persona que se lo contradixese quel estava presto se lo defender, cortando con ella árboles, arrancando piedras de vna parte a otra e de otra a otra, sacando agua de la mar y echándola en la tierra, todo en señal de la dicha posesyón. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es: Diego de Haro e Gonzalo Hidalgo, e Francisco de Terrazas, veedor, y Martín Sánches, y Juan de Montaño. Fecho dicho día, mes y año suso dicho. E yo Pedro de Palençia, escrivano público desta dicha armada, la escrivó segund que ante my pasó. E porque hize aquí este myo signo ques a tal en testimonio de verdad, Pedro de Palençia,escrivano desta armada. Diego de Haro, Gonçalo Hidalgo, Juan de Montaño, Françisco de Terrazas.

 

TOMA DE POSESIÓN DE LA BAHÍA DE SANTA CATALINA, EN LA PUNTA DE LA TRINIDAD:

Yo, Pedro de Palençia, escrivano desta armada, doy fee e verdadero testimonio a todos los señores que la presente vieren, a quyen Dios nuestro señor honrre e guarde de mal, como en primero día del mes de dizienbre de quinientos e treynta e nueve años, el muy magnífico señor Francisco de Vlloa, teniente de governador e capitán desta armada por el ylustrísimo señor marqués del Valle de Guaxaca, tomó posesyón atual e realmente por el dicho señor marqués y en nobre del enperador nuestro señor y rey de Castilla, en la baya de Santa Catalina, en la punta de la Trinidad, questa en altura de veynt e çinco grados, ponyendo mano a su espada, cortando con ella árboles, meneando piedras de vna parte a otra y de otra a otra, todo en señal de la dicha posesyón.Testigos que fueron presentes a lo que dicho es: Martín Despinosa, e Françisco de Terrazas, veedor, e Françisco Preçiado, e Diego de Haro, e Juan de Montaño. Fecha día mes e año suso dichos. E yo, Pedro de Palençia, escrivano desta armada, la escrevi segun que ante my pasó, porque le fize aquy este myo signo ques a tal en testimonio de verdad. Pedro de Palençia, escrivano, desta armada. Juan de Montaño, Martín Despinosa, Diego de Haro, Françisco de Terrazas.


Algunos enlaces:

http://motecuhzoma.de/California.html

https://navegantecalifornio.blogcindario.com/

http://www.davidrumsey.com/



Goio Bañales.


Publicado por negrodehumo @ 1:36  | PERSONAJES
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Publicado por ramonmr
Viernes, 07 de diciembre de 2012 | 19:56

En la ciudad de Colima hay varias familias de apellido Montaño, es de pensarser que son descendientes de dicho explorador.